Según la Asociación Gremial de Exportadores de Productos No Tradicionales, Agexpront, la demanda internacional de esos productos, principalmente de Estados Unidos, ha tenido un crecimiento del 12 por ciento en los últimos 15 años.
A nivel local, según un estudio de la gremial, la demanda es de 365 quintales por un valor de Q233,552.66.
En opinión de Miguel Basterrechea, coordinador del Eje Agrícola del programa de Inversiones para la Paz ejecutado por la Agexpront el cultivo de plantas medicinales se adaptan muy bien a la altura de los terrenos donde se siembra café.
Sin embargo, especialistas coinciden que el principal obstáculo para que el mercado de estas medicinas se convierta en una alternativa es la resistencia al cambio.
Estrategias no adecuadas
Lo anterior influye en que la producción nacional no logre satisfacer la demanda internacional y que la venta local sea mal distribuida.
?El problema es que no tenemos una oferta considerable como para realizar un mercadeo intenso en el extranjero?, dijo Basterrechea.
De la producción total de plantas medicinales que hay en el país, la mayor parte es para consumo interno y muy poco sirve para la exportación.
Según el estudio de la Agexpront, a nivel local no existe un mercado definido para el sector de plantas medicinales, mientras que los precios de las mismas son muy variables.
De los 365 quintales de estas plantas que se ofertan al mes, 314 se ofrecen en la terminal de Quetzaltenango y el resto se encuentra distribuida en 38 mercados de 9 departamentos.
Más allá de la producción
Armando Cáceres, del laboratorio Farmaya, asegura que más que la producción de plantas, se debe pensar en su industrialización para que no suceda lo mismo que con el café y otros productos tradicionales.
A su juicio, para lograr esa industrialización se deben tomar en cuenta factores como el conocimiento de las plantas, su composición química y bioactividad, así como el interés de los mercados por los medicamentos naturales.
Cáceres considera que los productos de plantas medicinales con mayor potencial industrial podrían ser las vitaminas, aceites, los que sirven para el control de peso y las mieles.
En ese sentido, Guatemala podría destacar con plantas como el culantro, el té de limón, albahaca, anís, tomillo salvia sija, orégano, laurel, pimienta, pericón y manzanilla entre otra gama de hierbas clasificadas como nativas, tradicionales y exóticas.
Asimismo, destaca que hace falta una promoción comercial adecuada y la infraestructura mínima para el procesamiento de las plantas, entre otros factores.
Por su parte, los técnicos de la Agexpront recomendaron ofertar la plantas con valor agregado, además de realizar convenios de cooperación con laboratorios y universidades para el desarrollo e industrialización de las plantas medicinales, las que se vislumbran como una oportunidad que Guatemala tiene para abastecer mercados internacionales.