Opinión

Revisamos el celular 150 veces al día

José Kont

José Kont

Si hacemos cuentas y consideramos que en un día normal pasamos despiertos 16 horas —esto sería algo como levantarse a las 6 horas y acostarse a las 22—  nos lleva al hecho de que vemos la pantalla del móvil, en promedio, cada seis minutos.

A finales del   2016 me percate de que pasaba horas utilizando mi smartphone. Esto, por supuesto, tenía efectos nocivos de los cuales no estaba consciente.

De alguna manera, una de las consecuencias de pasar tanto tiempo en el móvil fue que empecé a padecer de PVS (Phantom Vibration Syndrome), lo cual quiere decir que muchas veces revisaba el móvil creyendo que tenía una llamada o que había recibido un mensaje.

Comencé a sentir dolor en los brazos y espalda por utilizar tanto el móvil y luego, que el consumo de batería era muy alto. La primera solución fue utilizar un smartphone más pequeño para ver si el problema se resolvía. Sin embargo, al ser más ergonómico el problema más bien creció.

La gota que derramó el vaso fue haber instalado una aplicación llamada Moment, cuyo propósito era obtener estadísticas de uso del smarphone y tiempo en las aplicaciones.

Recuerdo que mi promedio diario de uso del dispositivo era de más de cuatro horas. Tenía que tomar medidas drásticas.

Lo anterior me llevó a un proceso de desintoxicación digital, tratamiento que aún sigo desarrollando y que hoy me permite ser más productivo, teniendo el control del dispositivo y una vida más productiva.

La adicción al móvil no es ninguna analogía aleatoria para describir el tema. Está comprobado por diversos estudios que los estímulos generados por las alertas y notificaciones del móvil activa las mismas áreas del cerebro que la cocaína.

¿Cuál es el efecto de esa conducta adictiva en los negocios?

Utilizar únicamente las redes sociales para llegar a una masa “cautiva” de consumidores tiene doble filo: es atractivo, pero por otro lado nos pone en el riesgo de tener mucha dependencia en algoritmos que cambian más rápido de lo que somos capaces de predecir.

La proporción de inversión en medios proyectada para el próximo año nos da claridad al respecto.

A escala mundial y para 2019 los cinco medios en los que habrá mayor inversión de publicidad, en orden de relevancia, son televisión (32.6%), motores de búsqueda (17.2%), redes sociales (9.2%), publicidad de display (6.1%) y online video marketing (5.8%).

Lo anterior significa que si bien una de las principales razones de consultar, en promedio, 150 veces al día el smartphone son las redes sociales, no son el único canal para llegar al consumidor.

La otra lección para las marcas es que el usuario busca estar informado. En el estudio de iLifebelt más reciente, 65% de los centroamericanos afirman que siguen a una marca en redes sociales para estar informados.  Contenidos breves altamente “escaneables” serán una de las claves para 2019.

* jose@ilifebelt.com