Opinión

Tomar decisiones que no son normales

Mauricio Garita

Mauricio Garita

La normalidad es un concepto estadístico que indica que los datos se repiten dentro de un rango en específico. El problema con lo que se considera normal es que invita a replicar el mismo comportamiento. Esto resulta siendo un problema porque lo que consideramos normal resulta en que estar equivocado.

Recientemente al visitar la Universidad de Chicago, encontré una frase que mencionaba la traición como una opción cuando un Gobierno actuaba de forma normal pero equivocada.

Muchas acciones normales de gobiernos fueron legales y estaban totalmente equivocadas como el Apartheid, por ejemplo. Ese es uno de los problemas de la normalidad, que lo equívoco puede ser aceptable y por ello llevar a problemas.

En las empresas también sucede esto, a veces una decisión errónea tras otra, o una actitud equivoca tras otra pueden parecer normales, pero llevarán a resultados catastróficos.

Existe un teorema de decisión para estos casos inmortalizado por la película de zombis World War Z, titulada la regla de la décima persona. Lo anterior alude a que cuando nueve personas llegan a la misma conclusión la décima persona debe defender la idea contraria incluso si no está de acuerdo con ello. El ejercicio invita a discutir la situación y a pensar fuera de la caja.

Esto invita a que seamos únicos proponiendo nuestra forma de pensar en lugar de normalizarlo. La normalización de las ideas resulta en patrones que vamos construyendo a través de repetir comportamientos que una vez fueron beneficiosos pero que pueden resultar en problemas si se aplican en tiempo real.

Es necesario retar las ideas dentro de nuestras vidas, nuestra empresa y nuestro trabajo.

La razón de ello es que puede llevar a que pensemos diferente y con sólo pensar de una manera no normal (usual), puede llevarnos a ver mejores resultados.

Existe un ejercicio para juntas directivas que se titula un “premortem”. Este ejercicio asume que el negocio que se va a emprender ha fallado y desde esta perspectiva, llama a buscar una forma de mitigar el error. La invitación es a pensar diferente para crear diversas soluciones.

Gaudí utilizó un modelo inverso de la Sagrada Familia para poder dimensionar el peso de la columna y los techos. O tal vez el cantar como Andrea Bocelli utilizando la técnica de respiración para cantar desde el suelo o Miguel Ángel pintando la Capilla Sixtina de espaldas.

Lo importante es, pensar fuera de lo normal. Buscar soluciones para nuevos proyectos con un pensamiento diferente y no con aquello que ha sido normal en proyectos anteriores.

Como bien dice una frase: “si crees que sabes todo, probablemente estés preparado para un mundo que ya no existe”.

* mauriciogaritag@gmail.com