Los programas de transferencias condicionadas son una herramienta importante dentro de las políticas sociales para combatir la pobreza, según el organismo. Se trata de iniciativas no contributivas que buscan aumentar los niveles de consumo de las familias por medio de transferencias monetarias y así reducir la pobreza en el corto plazo, además de fortalecer el desarrollo humano de sus miembros para romper con la reproducción intergeneracional de este fenómeno.
Según los datos contenidos en la base de datos, el gasto en los PTC en promedio representa solamente 0.40 por ciento del PIB de los países de la región, a pesar de su amplia cobertura.
Los programas con el mayor número de beneficiarios en términos absolutos son Bolsa Família, de Brasil (52 millones de personas, cerca de la mitad de los beneficiarios de PTC a nivel regional), Oportunidades de México (27 millones) y Familias en Acción de Colombia (12 millones).
El Bono de Desarrollo Humano, de Ecuador, es el PTC que cubre el mayor porcentaje de población en un país (44 por ciento).
Los programas de más reciente implementación son la Asignación Universal por Hijo para Protección Social, de Argentina, que a partir de 2009 absorbe a los beneficiarios del programa Familias por la Inclusión Social y en Bolivia el Bono materno infantil “Juana Azurduy de Padilla”.
Entretanto en Honduras el “Bono 10.000” (una transferencia de 10 mil lempiras anuales, alrededor de US$500), fue agregado en 2010 a la oferta del Programa de Asignación Familiar (PRAF) con el propósito de mejorar las condiciones de educación, salud y alimentación de los hogares indigentes con niños y adolescentes.