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Panajachel y sus desafíos para la separación de desechos
Distintos sitios turísticos en el país enfrentan retos por la recolección de basura y separación de desechos que a diario se producen en estos lugares.
En el muelle de San Juan la Laguna, la basura es un problema evidente. Plástico, tela, papel, aluminio y llantas son algunos de los desechos que están a la orilla del Lago de Atitlán. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Cerca de la orilla del Lago de Atitlán, en Panajachel, no hay suficientes contenedores y es una de las principales preocupaciones de los vecinos ya que los desechos están tan cerca de la cuenta que existe riesgo que contamine el Lago. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
El municipio de Panajachel cuenta con un modelo de clasificación de la basura: orgánico, inorgánico y reciclable. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
¡Reciclaje!, ¡Reciclaje!, gritan los recolectores; quienes avisan su llegada para recibir desechos orgánicos, inorgánicos y reciclables en días específicos. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Cada día se recolecta un tipo de residuo sólido que se traslada a una planta de segregación: lunes y viernes, orgánico; martes y sábado, disposición final; miércoles, valorizables. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Dentro de los camiones, los recolectores comienzan con la separación de desechos. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
En la planta de segregación de Panajachel, se encargan de hacer una segunda clasificación de los desechos. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Se ha buscado crear conciencia entre los residentes de Panajachel para que realicen la adecuada separación de desechos y la primera clasificación comience desde cada hogar. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)
Una manera de aprovechar los residuos orgánicos, como restos de comida, frutas y verduras, es con la elaboración del compost, que se produce en una abonera a un costado de la planta de segregación. (Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan)