Guatemala

Alfredo Moreno: Amigos sí; delincuentes, no

Sólo amistad lo une a cinco militares bajo investigación

Alfredo Moreno, el presunto capo del contrabando, reapareció ayer en tribunales, donde reconoció que tiene amistad con los cinco militares bajo investigación, a quienes Estados Unidos les retiró la visa. Sin embargo, aclaró que eso no implica que sean delincuentes.

Moreno acudió al Tribunal de Sentencia de Mixco, que conoce su caso, a una audiencia solicitada por él con el objetivo de que se le modifiquen las medidas sustitutivas de que goza actualmente.

Como parte del proceso que se le sigue por defraudación aduanera, un testigo clave relacionó con el contrabando a los generales Francisco Ortega Menaldo, y Manuel Callejas, al coronel Jacobo Salán Sánchez y al mayor Napoleón Rojas, cuatro de los cinco militares contra quienes el Ministerio Público abrió investigación por supuestos vínculos con el crimen organizado.

Además, el Gobierno de Estados Unidos les canceló la visa para ingresar a ese país.

Al ser consultado acerca de su relación con los oficiales, Moreno confirmó que los conoce y sostienen una relación de amistad.

?No los acusé yo?

?¿Que si los conozco? Por supuesto. Ellos también están mencionados en el proceso. Yo no los involucré en esto; yo no he declarado aún?, dijo.

Sobre la amistad que los une, aclaró: ?El hecho de ser amigo de una persona, no significa que sea delincuente?. Moreno recordó que quien acusó a los militares fue Javier Ortiz, alias ?Teniente Jerez?, actualmente en el exilio.

?Me acusaron falsamente, pero tendrá que llegar el momento oportuno de que esto salga a luz?, comentó.

En cuanto a cartas que habría enviado al presidente Alfonso Portillo, de quien en su oportunidad afirmó que era como su hijo, Moreno respondió que ha enviado tantas que no recordaba si al mandatario también. En esos mensajes pide ayuda económica.

En la audiencia de revisión de medida sustitutiva, su abogado pidió que se modificara la obligación de firmar un libro de asistencia cada semana, porque a su cliente no le quedaba tiempo para atender asuntos personales.

El tribunal resolvió que puede llegar a firmar el libro cada 15 días, aunque Moreno pretendía que fuera una vez al mes.

Los jueces basaron su decisión en que la comisaría de la PNC a donde el procesado va a firmar el libro certificó que ha cumplido a cabalidad con la medida.

El MP y la Procuraduría General de la Nación se opusieron al cambio, pues consideran que aún no han variado las circunstancias del caso para modificar esas medidas. De momento, el caso se encuentra pendiente de llegar a juicio oral.

ESCRITO POR: