De rodillas Diego Tambriz oró frente a la montaña de tierra y escombros que sepultó a sus sobrinos Manuel y Miguel Ramírez, así como a Manuel Sohom y su vecino Martín Tzoc, todos originarios del cantón Parraxquín, Nahualá.
En el lugar también se observaron viudas y huérfanos que se encendieron velas, y en un improvisado incensario recorrieron las riberas de la montaña donde rezaron y lloraron por sus familiares.
Los parientes comentaron que ayer, fue una noche triste ya que nunca pensaron que este año terminaría con tragedia. “Mi hijo vino a ayudar a este lugar y murió al auxiliar a varias personas que quedaron atrapadas”, dijo la madre de los hermanos Ramírez.
Uno de los momentos más emotivos de la visita de los deudos al lugar, fue cuando las esposas y madres de los difuntos besaron la tierra al pie de la montaña e hicieron una oración en idioma maya.