El ente investigador señaló que esta es una estructura criminal que se dedicaba al cobro de extorsiones entre comerciantes y propietarios de mototaxis, así como pilotos, tanto en Canalitos como en colonias aledañas.
Agregó la Fiscalía que la organización delictiva era dirigida desde la prisión por Nixón Bantes, a quien se considera como su máximo líder.
Entre los hechos relavantes que cita el MP, es que exigían pagos a los pilotos de Q75 diarios y de Q200 para los comerciantes, por lo que semanalmente recaudaban al menos Q6 mil. Y quienes no cumplían con el requerimiento eran amenazados y en ocasiones atacados a balazos, por lo que a ellos se les atribuye al menos cuatro muertes y 18 conspiraciones para asesinato.
Los delitos por los que están siendo procesados los 23 mareros son asociación ilícita, asesinato, obstrucción extorsiva de tránsito exacciones intimidatorias y conspiración.
Con información de Jerson Ramos