Antonio Carrera, vicepresidente de la CRG, dijo que de manera conjunta con la Organización Cinco y el Comedor Inmaculado Corazón de María se mitigó en parte la pobreza que sufren más de 800 personas que viven en este lugar.
Las organizaciones integradas por voluntarios entregaron, además de comida, juguetes y ropa a los habitantes de este basurero.
Otro de los objetivos es sacar a los niños del lugar y lograr que éstos estudien en las escuelas públicas de la zona 3, agregó Carrera.