En Hidalgo (centro), también fueron descubiertos en distintos operativos ocho ecuatorianos, de los cuales cuatro eran menores de edad, así como a 32 guatemaltecos, ocho salvadoreños y seis hondureños.
Otros 46 migrantes centroamericanos fueron descubiertos en Puebla (centro) durante inspecciones en hoteles, terminales de autobuses y carreteras y otros 42 más en Nuevo León (norte), fronterizo con Estados Unidos.
Por otro lado, en diversas revisiones migratorias en Baja California (noroeste), se detectó a cinco estadunidenses, un peruano, un rumano, un armenio y 12 centroamericanos sin la documentación legal.
En Coahuila, en el norte, también fueron detenidos 21 migrantes.
Unos 140 mil extranjeros -la mayoría centroamericanos- ingresan cada año de manera ilegal a México, intentando llegar a territorio estadounidense en busca de una mejor vida, de acuerdo con estimaciones oficiales.
Algunos de ellos pagan a “polleros” (traficantes) para que los guíen en su ruta clandestina y muchos son víctimas de robo, extorsión, violación, trata, secuestro y asesinato por parte del crimen organizado, así como de abusos por parte de autoridades.