La ley busca que los bienes incautados al narcotráfico, crimen organizado y demás actividades ilícitas pasen a propiedad del Estado para reutilizarlos contra esas mafias. Entre lo confiscado hay vehículos, viviendas, armas y dinero.
Sin embargo, ha habido cierta resistencia de los diputados y la situación se agravó en los últimos días cuando surgieron amenazas contra los legisladores, para que aprueben la ley.
Arturo Valenzuela, secretario de Estado Adjunto de los Estados Unidos para Latinoamérica, dijo que ese país cortará su ayuda a los países que procuren generar fuentes de financiamiento propias para combatir la delincuencia, como puede ser esa ley confiscatoria.
Ampliaremos con el desarrollo de la sesión