¿Qué factores inciden en un posible abstencionismo?
Dabroy: La clase política no ha llenado las expectativas de la ciudadanía, no hay propuestas claras, los programas de gobierno son bastante escuetos, las promesas presidenciales han generado desgaste porque nos venden sueños pero no dicen cómo los lograrán.
Fernández: La incertidumbre se debe a que los políticos no han cumplido los objetivos que nosotros esperamos, no garantizan los servicios primarios y porque vemos los hechos de corrupción.
¿Qué nuevo giro habrían provocado en el proceso electoral los escándalos recientes de los políticos?
Fernández: Puede tener un efecto positivo porque nos hemos dado cuenta de que la clase política no está ofreciendo las ofertas que necesitamos para hacer una buena elección, y eso nos motiva a involucrarnos en el sentido de acercarnos más para conocer proyectos, alternativas y participar.
Dabroy: Sí afecta. Hay un desencanto en la voluntad de emitir su voto, pero a veces como estamos en la capital pensamos así, pero no sabemos lo que pasa en la provincia y hay lugares donde la práctica política se mantiene porque la gente no está enterada de los actos de corrupción y no sabe que hay candidatos señalados.
¿La aprobación de reformas electorales puede dar ese respiro de confianza en los diputados?
Fernández: Es un tema que la población pide y ha estado esperando. Si ellos hicieran un buen trabajo de discusión podría ser una muestra y la ciudadanía lo tomaría bien.
¿Habrá voluntad en la agenda legislativa después del 6 de septiembre?
Dabroy: Dependerá de los candidatos que pasen a la segunda vuelta, podría haber alianzas y acelerar procesos o disminuir la agenda legislativa. Yo soy pesimista en ese sentido porque si no han hecho mucho en tres años no creo que cierren con broche de oro.
¿Hacia dónde van las protestas que se realizan los sábados?
Fernández: Deben seguir, y para mí ya existe la organización social y es importante que durante el proceso electoral mantengamos esa vigilancia.
Dabroy: No podría decir qué pasará, lo que sí se puede percibir es que la participación ciudadana ha ido mermando y eso quiere decir que no se ha llegado a un final contundente en los casos de corrupción; aún hay cabos sueltos y no se sabe si la justicia llegará a los involucrados.