Este hecho hace que la visita del Pontífice a esa zona del planeta, que ya se preveía en la agenda de Francisco para el 2014, adquiera una carga extra de simbolismo, más allá de visitar los lugares que dieron origen al cristianismo, por el encuentro que hace 50 años Pablo VI tuvo allí con el entonces patriarca ecuménico de Constantinopla, Atenágoras I.
“El objetivo principal es conmemorar el histórico encuentro entre el papa Pablo VI y el patriarca Atenágoras, que tuvo lugar exactamente un 5 de enero, como este domingo, hace 50 años”, explicó Francisco ante una muy concurrida Plaza de San Pedro en el Vaticano.
“Las etapas serán tres: Amán, Belén y Jerusalén. Ante el Santo Sepulcro celebraremos un encuentro ecuménico con todos los representantes de las iglesias cristianas de Jerusalén, junto al patriarca Bartolomé de Constantinopla”, agregó.