Bush, quien llegó la noche del sábado tras participar en la Cumbre de las Américas, de Mar del Plata, Argentina, dio muestras de conferirle a Brasil, la mayor economía sudamericana, un trato destacado en la política regional.
?Estoy aquí porque quiero enviar una señal muy clara al pueblo de Brasil?, expresó Bush ante jóvenes dirigentes brasileños, antes de reunirse con Lula. ?Brasil es un (país) amigo?, agregó.
El gobernante estadounidense, quien fue repudiado por miles de personas en Mar del Plata, fue también blanco de protestas en Brasilia, aunque en menor grado.
Resta importancia
Bush restó importancia a las protestas en su contra realizadas durante la Cumbre de las Américas.
En las puertas de la Granja do Torto, en donde sería recibido por Lula, unos 200 manifestantes esperaron su llegada al grito de ?fascista? y ?verdadero terrorista?.
El mandatario ingresó por una puerta lateral sin encontrarse con los manifestantes, que fueron convocados por grupos izquierdistas.
Tras el encuentro, ambos gobernantes restaron importancia a sus desacuerdos sobre el ALCA e hicieron hincapié en que las relaciones ?están en mejor estado que nunca?.
En unas declaraciones conjuntas, en las que no admitieron preguntas, Bush y Lula se esforzaron por destacar lo que los une.
Lula señaló que la visita del mandatario estadounidense constituye una ?oportunidad privilegiada para que discutamos nuestras cuestiones bilaterales?, y destacó que ?la política externa es no sólo un medio de proyectar a Brasil en el mundo, sino un eje de nuestro proyecto de desarrollo?.
Bush destacó la ?relación franca? que mantiene con Lula y declaró haber ?entendido su mensaje? con relación a la necesidad de avanzar en las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio.
Bush debía partir ayer rumbo a Panamá, donde se reunirá hoy con el presidente Martín Torrijos y visitará el Canal de Panamá.-AFP-EFE.