“El Espíritu Santo nos impulsa a salir de nosotros mismos para ir hacia Dios y hacia los hermanos, y nunca a encerrarnos en nosotros mismos“, escribe el papa en este mensaje que había preparado para la Cuaresma, el periodo que precede a la Semana Santa.
Este 2025 la Cuaresma ocurre del 5 de marzo al 17 de abril. El papa reflexiona sobre el significado de “caminar juntos en la esperanza y descubrir las llamadas a la conversión que la misericordia de Dios nos dirige a todos, de manera personal y comunitaria”.
Y añade: “Significa caminar codo a codo, sin pisotear o dominar al otro, sin albergar envidia o hipocresía, sin dejar que nadie se quede atrás o se sienta excluido. Vamos en la misma dirección, hacia la misma meta, escuchándonos los unos a los otros con amor y paciencia”.
En esta Cuaresma, señala su mensaje: “Dios nos pide que comprobemos si en nuestra vida, en nuestras familias, en los lugares donde trabajamos, en las comunidades parroquiales o religiosas, somos capaces de caminar con los demás, de escuchar, de vencer la tentación de encerrarnos en nuestra autorreferencialidad, ocupándonos solamente de nuestras necesidades”.
Además, el Pontífice invitó a los miembros de la iglesia católica a preguntarse si tienen una actitud de acogida con gestos concretos hacia las personas que se acercan a nosotros. “Si hacemos que la gente se sienta parte de la comunidad o si la marginamos“, incluye el mensaje.
El papa Francisco también se refiere a los migrantes y el peregrinaje en alusión al relato en el libro de Éxodo. “Sería un buen ejercicio cuaresmal confrontarse con la realidad concreta de algún inmigrante o peregrino”, dice el papa, publicado por la agencia Vatican News.
También invitó a los fieles en este tiempo de Cuaresma a interrogarse: “¿Poseo la convicción de que Dios perdona mis pecados, o me comporto como si pudiera salvarme solo?”.