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Enjambre de 90 microsismos inquieta a Los Ángeles mientras expertos estudian el riesgo de grandes terremotos

Un enjambre de 90 microsismos sacudió zonas de Los Ángeles, EE.UU, durante horas y volvió a centrar la atención en las fallas Newport-Inglewood y San Andrés.

Un enjambre de 90 microsismos se registró en los alrededores de Lennox y Westmont, en el condado de Los Ángeles. (Foto Prensa Libre: Redes Sociales / Jason D Farhang)

Un enjambre de 90 microsismos se registró en los alrededores de Lennox y Westmont, en el condado de Los Ángeles. (Foto Prensa Libre: Redes Sociales / Jason D Farhang)

Una oleada de pequeños sismos sacudió las comunidades de Lennox y Westmont, en el condado de Los Ángeles, California, Estados Unidos, y generó inquietud entre los residentes.

De acuerdo con el diario Los Angeles Times, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) registró 90 microsismos en los alrededores de esas zonas no incorporadas, con magnitudes de entre 1.0 y 2.7, desde las 20.05 horas del viernes hasta las 14.30 horas del sábado.

Según el rotativo, la actividad se concentró en la falla de Newport-Inglewood, una falla de desplazamiento lateral que se extiende desde Culver City hasta Newport Beach. El medio citó un estudio del 2017 que sugiere que esta falla podría ser más peligrosa de lo que se pensaba, con evidencia de sismos antiguos de hasta magnitud 7.5 capaces de hundir varios pies de la costa en Seal Beach.

Este enjambre se produjo días después de un sismo de magnitud 3.2 registrado la semana pasada en la misma falla, cerca de Compton.

Los Angeles Times reportó que vecinos de distintas colonias —Crenshaw, Huntington Park, Bell, West Adams, Mid-City, Gardena, entre otras— relataron en redes sociales haber sentido las sacudidas.

El portal de noticias New York Post agregó que la misma noche se registraron dos sismos al sureste de la isla Catalina, con pocos minutos de diferencia, así como un temblor de magnitud 3.4 en el área de la Bahía de San Francisco.

El USGS ha señalado en publicaciones previas que los microsismos no son necesariamente un indicador de sismos de mayor magnitud.

La organización también ha indicado que es poco probable que las lluvias intensas —como la tormenta que afectó Los Ángeles a inicios de septiembre— influyan directamente en la actividad sísmica, aunque no descarta que periodos prolongados de lluvia o sequía puedan generar variaciones menores en la frecuencia de microsismos en zonas de falla.

En un contexto más amplio, New York Post reportó que un nuevo estudio reavivó la preocupación sobre la falla de San Andrés, luego de que expertos advirtieran que el llamado "Big One" —un gran terremoto que se anticipa desde hace años— podría ocurrir antes de lo previsto.

La sismóloga del Instituto Tecnológico de California (Caltech), Lucy Jones, advirtió que un evento de esa magnitud tendría consecuencias devastadoras y generalizadas en el estado, según el mismo medio.

Además, el diario citó a investigadores de la Universidad de California en Riverside, quienes afirman haber desarrollado un método para identificar con mayor precisión las zonas con mayor probabilidad de sismos de gran magnitud, basado en el análisis de la acumulación de estrés a lo largo de las principales fallas.

El enfoque se centra en zonas de subducción —áreas donde una placa tectónica se desliza bajo otra—, que suelen producir los sismos más grandes del mundo, incluidos algunos de magnitud 8.5 o superior.

ESCRITO POR:

Belinda S. Martínez

Periodista de Prensa Libre del área de bienestar y cultura.