Aunque su mandato acaba en el 2024, ya se producen varios cambios en una reforma a la Constitución que dará más poder al Parlamento que será el encargado de nombrar al primer ministro y al gabinete, que hasta ahora solo daba el visto bueno.
Putin propuso convocar un referéndum en el que los rusos votarían una serie de cambios constitucionales, entre ellos la concesión de mayores poderes a la Duma o Congreso de los Diputados.
“Considero necesario celebrar una votación entre los ciudadanos del país sobre todo el paquete de enmiendas a la Constitución de la Federación Rusa”, dijo Putin durante el discurso sobre el estado de la nación.
Al término de su intervención, la Comisión Electoral Central se mostró dispuesta a convocar cuanto antes dicha consulta, que podría coincidir con las elecciones legislativas de 2021.
Al dirigirse a ambas cámaras del Parlamento en el principal centro de exposiciones del país (Manezh), Putin propuso que a partir de ahora la Duma vote la candidatura del primer ministro, cuando hasta ahora se limitaba a dar el visto bueno.
Lo mismo ocurrirá con los viceministros y el resto de miembros del Ejecutivo, prerrogativa que la oposición había demandado durante los últimos años.
Sea cual sea la decisión de la Duma, agregó, el jefe del Kremlin no puede rechazarla, aunque seguirá conservando el derecho de destituir al Gobierno.
También seguirá disponiendo de la potestad de nombrar a los jefes de los servicios de seguridad y dirigir a las Fuerzas Armadas.