Varios cohetes calleron contra una carpa usada como comedor en una base militar estadounidense en Mosul, en momentos en que centenares de soldados se aprestaban a almorzar, con un saldo de 22 militares muertos, 19 de EE.UU. y tres de otras nacionalidades aún no establecidas. En el hecho también resultaron heridas 57 personas.
La empresa estadounidense Halliburton informó que entre los muertos hay cuatro de sus empleados y tres sub contratistas, sin embargo, los empleados civiles que trabajan con el ejército son considerados por éste como personal militar.
Soldados estadounidenses utilizaron las mesas del comedor para evacuar a los heridos, mientras que otros pedían ayuda a gritos en el comedor, devastado por un ataque, según un corresponsal estadounidense.
?La fuerza de la explosión hizo caer a todos los soldados de sus asientos y un espeso humo envolvió la tienda de campaña y cubrió el suelo?, relató Jeremy Redmon, periodista del Richmond Times, diario local de Virginia.
?Charcos de sangre de las bandejas y mesas dadas vueltas tapizaban el suelo?, afirmó en el sitio electrónico del diario.
Este ataque ha sido es más mortífero sufrido por las tropas invasoras desde el comienzo de la guerra en Irak.
El Ejército Ansar al Suna, que reivindicó el ataque, dijo que fue una ?operación de martirio? contra el comedor del campamento.
Ansar al Suna es un grupo fundamentalista que busca convertir a Irak en un estado islámico. En agosto, ese grupo se atribuyó la decapitación de 12 rehenes de Nepal.
Desde Washington, el presidente George W. Bush denunció que ?los terroristas y los fieles a Saddam (Hussein) están tratando desesperadamente de descarrillar el proceso de transición hacia la democracia y la libertad en Irak? pero advirtió que ?ellos serán derrotados?. -AFP-EFE
Sorpresa: Tony Blair visita Irak
El primer ministro británico, Tony Blair, defendió ayer la fecha prevista para los comicios en Irak durante una inesperada visita a Bagdad, primera escala de una gira por Medio Oriente dirigida a impulsar el proceso de paz.
Casi al mismo tiempo que la base de EE.UU. en Mosul era atacada, Blair aterrizó en el aeropuerto internacional de Bagdad, donde le esperaba el primer ministro interino iraquí, Iyad Alaui, con quien cruzó los peligrosos cielos de Bagdad a bordo de un helicóptero artillado que les dejó a salvo en la amurallada ?zona verde?, en el centro de la capital.
A pesar de que la violencia es incesante, Blair defendió la continuidad del proceso electoral, ya que en su opinión es el mejor arma para derrotar al terrorismo, no solo en Irak si no en todo el mundo. -EFE