Singapur pondrá en marcha un megaproyecto para combatir la subida del nivel del mar
Una inversión millonaria pretende combatir el cambio climático y recuperar terreno.
Singapur está implementando una estrategia de US$100 mil millones para fortalecer su resiliencia ante los impactos del cambio climático, incluyendo las amenazas de inundaciones y marejadas ciclónicas. (Foto Prensa Libre: Darren Soh/Bloomberg)
Singapur echará a andar, a finales de este año, un proyecto histórico de protección costera, con el objetivo de recuperar hasta 800 hectáreas de terreno para protegerse del aumento del nivel del mar. Los trabajos preparatorios para el proyecto, que prevé la construcción de un embalse, nuevas islas y la adición de desagües, estaciones de bombeo y compuertas de marea, comenzarán tras un estudio ambiental, según informó el martes la Autoridad de Reurbanización Urbana de la ciudad-Estado en un comunicado. El proyecto urbanístico de Long Island "es una medida fundamental de protección costera para salvaguardar vidas y medios de subsistencia, ya que el aumento del nivel del mar afecta cada vez más a las zonas costeras bajas", declaró la autoridad.
Singapur está implementando una estrategia de US$100 mil millones para fortalecer su resiliencia ante los impactos del cambio climático, incluidas las amenazas de inundaciones y marejadas ciclónicas. Aproximadamente un 30% del territorio nacional se encuentra a menos de cinco metros sobre el nivel medio del mar, incluida la zona de la costa este, donde se ubican viviendas, negocios y el aeropuerto de Changi. El gobierno comenzó los estudios técnicos para el proyecto de Long Island en el 2023 y, a principios de este año, aprobó un proyecto de ley independiente de protección costera que exigirá a los propietarios construir medidas de seguridad físicas.
Una primera fase de las obras se llevará a cabo al oeste del muelle de Bedok, frente al parque de la costa este de Singapur, seguida de una segunda fase que comenzará después de los Juegos del Sudeste Asiático del 2029, en los que se utilizarán las aguas de la zona para la competición. El parque East Coast es utilizado por los residentes para practicar deportes acuáticos, y algunas actividades se verán interrumpidas mientras se lleva a cabo el proyecto, según informó la agencia.
Las operaciones de relleno de arena también podrían tener un impacto menor en la calidad del aire y en algunos arrecifes de coral y praderas marinas. El perfil definitivo de Long Island, que podría añadir unos 20 kilómetros de nuevos parques costeros, aún está en desarrollo y sujeto a estudios adicionales y consultas públicas, según el comunicado.

