Internacional

Sombra del narcotráfico mancha el futbol 

Medellín, Colombia. La reciente redada ordenada por la fiscalía en contra de 17 personas vinculadas con el Deportivo Independiente Medellín (DIM) parece ser la respuesta a un mal que ha aquejado al futbol colombiano en los últimos 25 años: los tentáculos del narcotráfico.

El dedo en la llaga lo puso Juan Bautista Ávalos Salgar, que como auditor del DIM entre el 2000 y 2004, llegó a la conclusión de que el equipo era una “narcolavadora”.

Ávalos, cuyo testimonio es la pieza clave de la investigación de la fiscalía, explicó que en el caso del DIM, como posiblemente en el de algunos de los otros 35 equipos profesionales colombianos, los clubes son un atractivo imán para que los narcotraficantes de Colombia laven sus fondos: son empresas que generan enorme flujo de caja por venta de boletas, derechos de televisión, mercadeo de productos y además por la venta internacional de jugadores.

Así, la mesa está servida para que los narcotraficantes blanqueen millones de dólares en ganancias ilegales, aunque las autoridades colombianas aseguran desconocer cuánto dinero ha sido lavado en el mundo del futbol.

Evasión

Además, algunos clubes como el DIM evadieron la revisión de sus libros por parte de las autoridades al ofrecer sobornos a los agentes tributarios, agregó Ávalos.

En el caso del DIM, y con base en el testimonio de Ávalos, la fiscalía calcula que el equipo habría servido para lavar US$11.1 millones en 15 años, hasta el 2003, y más de US$150 millones en las últimas tres décadas.

La investigación arrancó por la publicación de un libro de Ávalos, Narcolavadora Corporación Deportiva Independiente Medellín, publicado el año pasado.

El texto llevó a que las autoridades judiciales requirieran el testimonio de Ávalos, que declaró ante la fiscalía, el 6 de mayo último.

Armada con las revelaciones del ex contador, la fiscalía capturó el 10 de diciembre último a 13 empleados del equipo. Esta semana se entregó uno más y otros tres siguen prófugos.

De acuerdo con documentos de la fiscalía, el sistema de lavado del equipo consistía, entre otros mecanismos, en aumentar en los libros contables el valor de la compraventa de jugadores.

Hay más

La investigación en contra del DIM parece ser solo una parte del cáncer que afecta al futbol colombiano y que amenaza con hacer metástasis.

Una prueba de ese mal es el equipo Envigado Futbol Club, un equipo que es obra de Gustavo Upegui, un dirigente que fue compañero de juventud de Pablo Escobar y que, según las autoridades, perteneció a bandas paramilitares.

Pese a este complejo panorama, los aficionados del DIM aseguran que solo los mueve su pasión por el equipo.

AP