Juan Francisco Roldán, de Jóvenes por Guatemala, dijo que a diario en las instituciones que ven casos de violencia intrafamiliar se reciben 51 llamadas telefónicas de auxilio.
Sin embargo, estas se efectúan cuando la situación llega a su límite y cuando ya no la pueden prevenir.
Se ve normal
Claudia Diéguez, sicóloga de la Fundación Sobrevivientes, les pidió a las personas que presencian este tipo de hechos que hagan un compromiso para que se acabe el miedo y se denuncie, porque “ya se ve normal la violencia doméstica y nadie hace nada”, dijo.
Diéguez resaltó que las denuncias se pueden hacer en forma anónima por medio de las redes sociales en la dirección www.facebook.com/rompeelciclo y el sitio web: www.rompeelciclo.com
En la actividad participó Roberto Ardón, director ejecutivo del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif).
Ardón explicó que la entidad que representa se interesó en esta campaña porque antes de ser empresarios son ciudadanos, hijos, padres, hermanos o vecinos que quieren que se termine la violencia.
Llevemos el mensaje
“Apoyamos la campaña porque no hay polarizado tan fuerte ni cárcel tan alta que pueda contener la violencia en este país. Vamos a usar todos nuestros esfuerzos para llevar el mensaje que ayude a romper el ciclo de la violencia, porque hay cosas que damos por normales y no lo son”, manifestó Ardón.
“El hogar es el punto de partida; no debe ser un lugar de dolor de miedo y silencio. Tomémonos un momento para hablar sobre la violencia y estoy seguro de que no será tiempo perdido”, expuso.
La campaña “Rompe el ciclo de la violencia, deja marca” también es apoyada por la Iglesia Católica, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y las embajadas de Francia, Inglaterra, México y Ecuador.
Julie Chappell, embajadora de Inglaterra, también participó en la actividad y explicó que se interesó en apoyar esta actividad por estrategia, ya que en las relaciones entre Guatemala y su país influye la violencia, ya que afecta el turismo y los negocios, entre otros aspectos.
“Si bajara la violencia, todo lo bueno se incrementaría, como el turismo; Guatemala tiene mucha riqueza e historia que mostrar, pero ahorita sobresalen las cifras de muertes y extorsiones”, dijo.