CATALEJO – Fin de un año muy peculiar

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ESTE AÑO 2007 FUE EL escenario de la contienda política en la cual resultó ganador el binomio integrado por el ingeniero Álvaro Colom y el doctor Rafael Espada. Todo año electoral tiene características propias, y éste no fue la excepción. El proceso electoral, como siempre, tuvo altibajos y dejó lecciones. Las elecciones rompieron con el mito de la dificultad de saber resultados en poco tiempo, a causa de las medidas tomadas por el Tribunal Supremo Electoral, entidad, por cierto, convertida en el centro de mucha crítica, a causa de algunas de sus decisiones. El empleo de las campañas negras fue la peor característica del proceso, pero se demostró su nula efectividad para obtener la meta de impedir la llegada al poder de una persona. POR OTRA PARTE, EL 2007 fue el último año de la conducción del país por personas relacionadas directa o indirectamente, o con la percepción de estarlo, con los sectores empresariales, lo cual se manifestó con claridad en la clase de personas llamadas a trabajar en muchas de las instituciones gubernativas. En esto hubo una diferencia notoria con el caso del gobierno portillo-eferregista, y en apariencia sucederá lo mismo con el régimen encabezado por el ingeniero Álvaro Colom. De ser exitosa en sus cuatro años, la Unidad Nacional de la Esperanza puede convertirse en la primera fuerza política nacional capaz de romper la tradición de la segura derrota del partido oficial en las elecciones siguientes al período para el cual fue electo un presidente. EL GOBIERNO ENCABEZADO por el presidente Óscar Berger vivió su último año en relativa calma. La figura del presidente empezó a reducir su importancia en la política nacional conforme se acercaban las elecciones, y era ya segura la derrota electoral del candidato oficialista. Esta característica se acentuó en la etapa entre las dos elecciones y en el lapso de la segunda y de la toma de posesión del nuevo presidente. El análisis de su gestión al frente del país es motivo de otros artículos, pero no por ello se debe dejar de señalar su capacidad para mantenerse dentro de la imagen de persona bonachona que tuvo desde sus años de alcalde de la capital, y con la característica de haber sido demasiado franco a veces o de no escoger las palabras más adecuadas. PARA EL PAÍS, ESTE 2007 TUVO algunas características positivas, marcadas en determinados índices económicos. Pero es notoria la posibilidad de serios problemas, a causa de la disminución de divisas provocada por la política de deportaciones puesta en práctica por Estados Unidos debido a la actual cacería de personas sin papeles legales. Y por otra parte, no es necesario saber mucho de economía para prever las consecuencias directas del aumento del precio del petróleo. Por eso, el horizonte del 2008 tiene unas cuantas nubes muy negras, presagiadoras de tormenta. Pese a todo ello, por este medio deseo un feliz fin año a quienes me hacen el honor de leer esta columna. Les deseo sinceramente lo mejor para el octavo año del vigésimo primer siglo.

ESCRITO POR:

Mario Antonio Sandoval

Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.