Por la libertad

Cuando disentir es un crimen

Ni tu libertad, ni tu vida, ni tus pertenencias se negocian por nada.

Esta semana se llevó a cabo el “Oslo Freedom Forum” (OFF), justamente en Oslo, Noruega, donde muchas víctimas de las tiranías contaron sus historias. Este es un evento realizado por la “Human Rights Foundation” (HRF), una institución no lucrativa que se dedica a documentar las historias de las víctimas de las tiranías que han sufrido violaciones a su vida, propiedad y libertad. El propósito del OFF, como se lee en su página de internet, es “…preservar sus historias, dejar constancia de sus luchas para la siguiente generación con la esperanza de que el mundo no las olvidará. Lamentablemente, la historia tiene una tendencia a repetirse. Cada año, OFF amplifica las voces de valientes disidentes y pone de manifiesto las amenazas a la democracia liberal y los problemas de derechos humanos más urgentes de nuestro tiempo. Más de 300 voces (y sumando), de más de 100 países, de hecho”.

Qué fácil es para los dictadores que no tienen argumentos encarcelar, torturar y callar a sus oponentes.

Es impresionante escuchar cómo alguien ha sido encarcelado, torturado y condenado a muchos años de prisión por simplemente expresar sus ideas, por disentir pacíficamente, por no estar de acuerdo con ciertas cosas que los tiranos hacen y expresar su desacuerdo. Qué fácil es para los dictadores que no tienen argumentos encarcelar, torturar y callar a sus oponentes. Tienen la fuerza a su disposición y controlan todos los poderes del Estado, que debieran estar divididos precisamente para proteger a los ciudadanos. En Latinoamérica me vienen a la mente inmediatamente Cuba, Venezuela y Nicaragua como los países en los que, si dices algo en contra del gobierno, te callan de alguna manera. Amenazan a tus familiares, te torturan, pierdes tu trabajo, te encarcelan, te presionan, te mantienen en condiciones infrahumanas para quebrarte y hasta te desaparecen. Historias terribles de gente que ha sufrido por defender la libertad en todo sentido: de expresión, económica, de movimiento, de producir, de consumir, de intercambiar; libertad en todo lo que una persona hace sin dañar a otros. Hayek decía que la libertad es una sola e indivisible y que, si falta alguna parte de ella, la pierdes.

Todos los que contaban sus historias hablaban de la ansiada libertad porque los dictadores la han destruido para su conveniencia, para mantenerse en el poder. No les ha importado destruir vidas y familias enteras con tal de seguir gozando de ese poder ilimitado. Si bien muchos de los que contaban sus historias, además de libertad, querían democracia para sus países, pienso que lo correcto sería pedir una democracia limitada. Hayek le llamaba a esto demarquía. Quien llega al poder no puede hacer lo que quiera, sino que tiene límites, como lo son el respeto a los derechos individuales, a la vida, la propiedad y la libertad.

Nadie tiene derecho a imponerte sus ideas. Puede persuadirte, pero no imponerlas por la fuerza. Para persuadirte debe dialogar, y eso significa escuchar argumentos en contra también. Pero, por más incómodos que resulten los argumentos del contrario, nadie tiene derecho a eliminarlo con tal de callarlo. Luchar contra las tiranías y contra los abusos de poder es de valientes; es justo; es luchar por la libertad, por la vida y por nuestras pertenencias, que con tanto esfuerzo hemos logrado conseguir. En el OFF se lucha contra las dictaduras y se rescatan las historias de los valientes luchadores que han sido reprimidos por la causa más importante: la libertad. No importa de qué color sea la tiranía. Ni tu libertad, ni tu vida, ni tus pertenencias se negocian por nada. Debes luchar siempre contra esas violaciones desde el inicio y no confiarte de los engaños con que comienzan las peores dictaduras.

ESCRITO POR:

Ramón Parellada

Empresario. Catedrático universitario. Director del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES).