CATALEJO
Dos sólidos criterios sobre el mundo post pandemia
La “anormal normalidad” y el encierro en la casa permite buscar por medio de la tecnología el pensamiento de personas con criterios sólidos, aunque ello no necesariamente implique aceptarlos en su totalidad. Quiero mencionar a dos: Nouriel Roubini, profesor de economía de la Universidad de New York, quien de hecho predice una prolongada depresión mundial. Por otra parte, llegó a mis manos un ensayo muy largo del filósofo y periodista español Ignacio Ramonet, de izquierda serena e inteligente, y receptos de varias instituciones académicas de muchos países, incluyendo Estados Unidos. Este artículo hace un breve resumen de algunos de los criterios de ambos, quienes coinciden en los inevitables efectos mundiales de la pandemia.
' Estos criterios fueron expresados antes de la crisis de Estados Unidos, cuyas marchas humanas tendrán efecto con el coronavirus.
Mario Antonio Sandoval
1.- Según Roubini: a) habrá tendencia de déficits generalizados, deudas e incumplimiento de pagos, más insostenibles de deuda pública. b) el gasto público en salud es una necesidad, no un lujo. c) Puede haber deflación (exceso de oferta y por ello disminución generalizada de los precios). d) Los bancos tendrán políticas monetarias no convencionales y esto provocará la “estanflación” (estancamiento económico con alza de precios y salarios). e) Un proceso de desglobalización. Los países blindarán a sus trabajadores, restringirán el movimiento de bienes, capitales, migrantes, tecnología y datos. Los líderes populistas convencerán a las clases bajas y medias. Habrá una nueva versión de la Guerra Fría y en Estados Unidos las empresas tecnológicas privadas se integrarán al gobierno.
2.- Según Ramonet, esta pandemia es un “hecho social total” porque convulsionó a las relaciones y valores, así como a todos los actores. Quedó clara la interactuación e interinfluencia del planeta. Hoy se busca la protección del Estado, en detrimento del Mercado. Las organizaciones internacionales, ONU, Cruz Roja, no han estado a la altura, y nadie asumió la conducción de la lucha global contra la pandemia. La Organización Mundial de la Salud ha carecido de autoridad. Las políticas de privatización de sistemas públicos “se revelan abstractas y criminales”. Por aparte, los brotes son inevitables; las pandemias, no. Hubo decenas de informes recientes con advertencias sobre la inminencia de un ataque, pero no se les atendió con la seriedad indispensable.
Desde 2008 el Consejo de Inteligencia Nacional hizo un informe en base a estudios del 2,500 expertos de todo el mundo, incluyendo China, con el anuncio de una nueva enfermedad respiratoria humana para antes del 2025, muy trasmisible, violenta, sin que hubiera contramedidas adecuadas. Una posible pandemia global surgiría en un área de alta densidad de población, y con estrecha relación entre humanos y animales, como China y el sudeste asiático donde no hay regulaciones para criar animales silvestres. Preveían el contagio vía aviones a otros continentes, por personas contagiadas o asintomáticas. Por eso no es cierto lo expresado por Trump acerca de haber surgido de la nada.
Le preocupan a Ramonet las acciones propias de dictaduras ya consideradas normales y el regreso de conceptos medievales ya superados, como cuarentena y confinamiento. Trump despidió al comité encargado de la protección de la salud global y la bio-defensa, parte del Consejo Nacional de Seguridad cuyos miembros eran expertos y hubieran podido atacar a la pandemia pronto. No hubo voluntad política. Igual se manifiesta en contra de la aplicación de la vigilancia digital y los macrodatos, porque provocan el retroceso de la libertad individual, a la intrusión en la vida privada y abren la puerta a la de insolidaridad, discriminación, xenofobia. La única esperanza es el respiro para el planeta. Esta realidad, los guatemaltecos necesitamos estar plenamente conscientes.