Alternativas

E10 en Guatemala: mitos, realidades y el derecho a elegir

Respiramos aire tóxico a diario.  El mayor obstáculo del E10 no es técnico: es el miedo sostenido por mitos.

Solemos creer que nuestro derecho a elegir es absoluto: decidimos qué vestir, a dónde ir o por qué partido votar. Sin embargo, existen ámbitos donde la libertad individual cede ante un bien mayor. Durante décadas, la gasolina contenía plomo como antidetonante. Nadie podía elegir si quería respirarlo o no; simplemente estaba allí. Cuando se comprobó su daño neurológico y ambiental, los países prohibieron su uso. Fue una decisión de salud pública basada en evidencia, no en preferencias individuales. Bajo esa misma lógica, Guatemala implementará el combustible E10 (90% gasolina, 10% etanol) el 30 de junio de 2026. No es una imposición arbitraria, sino una política de Estado para mejorar el aire que respiramos, proteger la salud y fortalecer la economía nacional. El mayor obstáculo del E10 no es técnico, sino el miedo sostenido por mitos.


Elegimos entre gasolina súper o regular, pero nunca elegimos sus aditivos químicos, muchos altamente contaminantes. La aviación en la transición al Sustainable Aviation Fuel (SAF) no ofrecerá vuelos “con” o “sin” combustible sostenible. Ofrecer gasolina con y sin etanol obligaría a duplicar las instalaciones de todas las gasolineras, una inversión inútil y monumental que terminaría encareciendo productos para el consumidor. Guatemala ha optado por un modelo de infraestructura uniforme, eficiente y alineado con los estándares de los países más avanzados.

Cada año enviamos millones al exterior por gasolina.  El E10 crea industria y empleos que hoy no existen en Guatemala.


La ley fomenta el libre mercado y la competencia: el etanol se podrá comprar al mejor postor, permitiendo la importación si los precios externos resultan más competitivos. Esto desmitifica que la normativa sea un beneficio exclusivo del sector azucarero local. Nuestras cinco destilerías de caña producen un alcohol de muy alta calidad que es bien cotizado en el extranjero; es probable que les siga siendo más favorable exportar que vender localmente. Lejos de ser un obstáculo, se abre una oportunidad histórica para nuevas industrias basadas en remolacha, papa o maíz, diversificando la matriz productiva y generando miles de empleos. Al consumir etanol, Guatemala deja de enviar fuera el 10% de su factura de gasolinas (unos US$200 millones anuales basados en los US$1,932.9 millones importados en 2023) para reinvertirlos en desarrollo rural y soberanía energética. El E10 crea una industria original —más allá del azúcar— y empleos nuevos que mantienen la riqueza dentro del país.


En lo técnico, el escepticismo nace más del desconocimiento que de la realidad. El MEM cuenta con certificaciones de fabricantes que confirman que el parque vehicular (autos y motos) del país es apto para E10, siempre que su mantenimiento sea adecuado. El etanol no daña motores; al contrario, su combustión es más completa, mejora la potencia y reduce las emisiones que hoy saturan nuestros pulmones. Si bien existe una reducción mínima en el rendimiento (3–4%), es imperceptible en el uso diario y se compensa con un motor más limpio y un entorno más saludable. La prueba más contundente ya ocurrió: entre 2015 y 2016, una importadora distribuyó gasolina con etanol sin etiquetarlo y nadie notó diferencia ni tuvo problemas. A esto se suma que el alto octanaje natural del etanol permite usar una gasolina base más económica y menos aditivos, lo que debería reflejarse en un precio menor en bomba.


Finalmente, hay que desmitificar que los biocombustibles compiten con los alimentos. La experiencia global demuestra que se pueden optimizar tierras para ambos fines, impulsando la productividad del agro sin sacrificar la seguridad alimentaria. El E10 no es un riesgo ni una imposición caprichosa: es una oportunidad para modernizar el país y proteger nuestra salud.

ESCRITO POR:

Carlos R. Paredes

Consultor en desarrollo institucional y empresarial. Máster en Economía Aplicada y Administración de Negocios. Ingeniero Mecánico Industrial. Exdirector ejecutivo del Campus Sur UVG. Exdecano de la Facultad de Ingeniería UVG. Catedrático universitario.