Catalejo

EEUU: Influencia global de la elección intermedia

Los problemas, por aparte, no son causados por la afiliación partidista sino por la personalidad de quienes participan.

El sistema electoral y político estadounidense, tan complicado y difícil de comprender, será sometido mañana a una prueba fundamental, por numerosas razones, de las cuales la principal es haberse convertido en una virtual monarquía absoluta, debido al mando presidencial omnímodo, ilimitado y absoluto por sus victorias en dos elecciones anteriores. No se robó los resultados, pero ha causado serios problemas a causa de la actitud mencionada, sobre todo por el afianzamiento de la hiper riqueza de sus secuaces en el Congreso y el Senado, y también a su inexplicable decisión de afectar a los países aliados de Estados Unidos, a su guerra contra Ucrania y ahora contra Irán, país enemigo en la permanentemente volátil zona del Medio Oriente.

Las elecciones intermedias de mañana marcarán como pocas veces la ruta, igual o nueva, de la política estadounidense.

En las últimas semanas se informó oficialmente de donaciones de docenas o cientos de millones de dólares de ultra-multi-millonarios republicanos, pertenecientes por tanto a un grupo capaz de lograr cambios en la política local e internacional a base de su influencia económica casi inconmensurable. Varias de las encuestas, numerosos comentaristas y ciudadanos independientes han demostrado la verdad de una posible derrota en el Senado, a tres escaños de diferencia, una meta no imposible pero justificante desde ese punto de vista, de ese casi monstruoso mega apoyo financiero. Los ya notorios efectos en la economía doméstica, como el obvio aumento al diésel, y las derrotas en el campo jurídico son motivo para seria preocupación a los trumpistas.

Casi cada día se conocen acciones cuyo efecto es reducir el número de no-votantes, a quienes la lucha electoral pueda convencer de los efectos contraproducentes de demasiadas promesas. Pueden fracasar las acciones, propaganda y comentarios de sus admiradores, dirigidas a afectar a su principal adversario en las elecciones generales del 2028, Gavin Newsom, de 60 años, el gobernador californiano y ex alcalde de San Francisco. Ha sido un crítico sin descanso a Trump y tiene asegurada su candidatura, para aprovechar esos casi 25 años de diferencia de edad entre ambos. Otro factor en contra es el de los republicanos arrepentidos, cuyo número no es posible determinar, pero existe. Si este es el resultado, sin duda el país entrará en una etapa de cambios profundos de consecuencias desconocidas pero sin duda peligrosas.

La victoria de Trump a través de candidatos republicanos significará una continuación de las políticas de estos dos períodos. Tal vez se reducirá la intensidad de decisiones pensadas solo para beneficiar a los pudientes y abandonar a las clases media y baja tanto en lo económico como en la comprensión de la relación de los efectos de hoy con los dos años de acciones de esa clase. Las decisiones de países como China y Rusia, enemigos claros, tampoco se detendrán porque no tienen razón para hacerlo, al ver el deterioro evidente de la salud del mandatario, con posibles relación y efectos en la clase y momento político o económico de las decisiones tomadas. Serán comicios de medio turno realizados dentro de una crisis cada vez más notoria y peligrosa.

Los demócratas no necesariamente son confiables. Es preocupante su apoyo a candidatos de origen musulmán, y sorprendente su actual insistencia en los problemas económicos como principal arma de campaña. Coinciden con los republicanos en estar dispuestos a todo y a cualquier costo antiético con tal de llegar o mantener curules. Los problemas, por aparte, no son causados por la afiliación partidista sino por la personalidad de quienes participan. Como sea, la debilidad de Estados Unidos como imperio se nota desde hace tiempo y su derrumbe se convertirá en una tragedia. Por este resultado, los efectos en Washington, en el oficialismo y la oposición comenzarán desde ya, pero también en el resto del mundo, donde se afianzan la izquierda y la derecha exageradas.

ESCRITO POR:

Mario Antonio Sandoval

Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.