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El caballo de fuego: año nuevo

Designios zodiacales para diversos actores de la política nacional.

El martes 17 de febrero será el año nuevo chino. Se celebrará con el aparecimiento de la influencia del caballo de fuego; esa determinación astral gravitará sobre el país. En efecto, actúa sobre los cambios de liderazgo, la renovación creadora y la propuesta de nuevos caminos. Enigmática coincidencia referida a las elecciones de segundo grado que se confrontan actualmente.

Curiosa coincidencia del conocimiento tradicional chino con los retos para personajes del país.

El orden zodiacal se formó cuando el emperador de Jade, soberano supremo del cielo, la tierra y el inframundo, convocó a una carrera. El caballo iba bien; aparentemente, ganaría a los otros animales del zodiaco, pero la serpiente que estaba escondida en la pista quiso aprovechar esa velocidad y se enroscó en una de las patas. El corcel se asustó y solo alcanzó arribar, en 7o. lugar. No obstante, se le representa siempre en galope para expresar su influjo a favor de la libertad. De esa cuenta, durante este año se espera gozar de la libre expresión del pensamiento. Se dice de todo, de toda manera y sobre cualquier materia. Frente a las críticas, el Gobierno culpa a las administraciones pasadas, sin darse cuenta de que se acaba el período presidencial.

No obstante, se le abre una nueva oportunidad de concretar, pues el trote se acompaña de fuego, para denotar la rapidez de los desenlaces, en la concreción de los designios anunciados. Por esa razón, los actores políticos deben aprovechar los presagios a su favor. Los nacidos bajo el signo del perro de agua, como el presidente Bernardo Arévalo, pueden ser favorecidos si asumen sus propuestas con ardor, con abandono de actitudes pasivas.

Mientras tanto, quienes están marcados con el mono de agua, como el diputado Pérez Álvarez, de Raíces, tienen un año difícil. Se les asigna un carácter impulsivo y, con la influencia acelerante existente este año, pueden desbocarse. Por lo tanto, los nacidos con esa determinación celestial deberán controlar sus afanes egocéntricos para conseguir la armonía y alcanzar metas.

Entre los adversarios al régimen, se cuenta la fiscal general, Consuelo Porras, con signo serpiente de agua. Para ella es un período de intensa transformación y desafío, al cerrar su ciclo. El consejo astrológico consiste en continuar utilizando su inteligencia natural sin jamás ceder a ningún impulso impetuoso.

En lo referente al equipo de gobierno, llama la atención la alta energía compartida por los nacidos bajo el signo de la cabra, en especial, la de fuego, como la vicepresidenta Herrera. Tiene una predicción favorable, pero necesita de creatividad y ayuda de benefactores, para su política ecologista. Además, también se les pide prevención en salud, alimentación sana y pausas en sus esfuerzos para un desempeño fructífero.

El general Henry Sáenz tiene el signo rata de agua, mientras el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, es perro de metal. El primero necesita gestión emocional porque enfrenta confrontación energética con el signo del año; en cambio, el segundo se encuentra en un momento de equilibrio por la nueva influencia zodiacal. Ojalá presten atención a las tendencias que los afectan, para enfrentar de mejor modo los retos de seguridad.

Lo apuntado es resultado de estudiar el consenso zodiacal, obtenido de los vaticinios de entendidos en la predicción astral. No son inventos fabricados para determinado personaje. Al consultar a muchos astrólogos, aparece una tendencia en las predicciones. Se invita a revisar tales vaticinios para comprobarlo. Lo enigmático del zodiaco chino es la pertinencia para apreciar el probable futuro de los actores nacionales. Como se dijo al inicio, es asombroso.

ESCRITO POR:

Antonio Mosquera Aguilar

Doctor en Dinámica Humana por la Universidad Mariano Gálvez. Asesor jurídico de los refugiados guatemaltecos en México durante el enfrentamiento armado. Profesor de Universidad Regional y Universidad Galileo.