Catalejo
El ferrocarril, una forma de transporte por el país
El tren tiene muchas ventajas para usarlo en las diversas maneras de transporte de pasajeros y carga.
Desde un tiempo a esta parte han comenzado a desarrollarse algunas rutas terrestres en algunas partes del país, de las cuales el tramo Xochi es el causante de más interés a causa de la divulgación de ese proyecto realizado por inversionistas privados. Una segunda obra es la ruta entre Sanarate y Xenacoj, y dentro de la capital se encuentran el tren aéreo desde la plazuela España hasta Mixco y el Metro Riel iniciado por la municipalidad capitalina. Ya se menciona un tren terrestre desde la zona 12 hasta la salida a la ruta al Atlántico. Este último está en sus inicios y utilizaría la vía férrea instalada por Justo Rufino Barrios desde San José hasta puerto Barrios en el Atlántico, y de Escuintla a la frontera con México. Dejó de funcionar en 1996, casi inservible.
El ferrocarril tiene como principal ventaja su capacidad de transportar grandes cantidades de carga y puede también hacer lo mismo con pasajeros. Por esta causa en Europa sigue siendo una alternativa a los aviones, pues las estaciones se encuentran dentro de las ciudades, sin importar su tamaño, mientras los aeropuertos se encuentran a largas distancias. Tienen alta velocidad para unir ciudades importantes, como las capitales, son interurbanos para el servicio a ciudades de menor tamaño y regionales. En nuestra capital, las montañas y los barrancos obligarían a hacer numerosos puentes y estaciones de las llamadas “de cercanías”. La idea sería no entrar a la ciudad y regresar la ruta —a Barrios, por ejemplo—. Una necesidad adicional sería construir túneles.
En otros países, como Japón y Estados Unidos, causan sorpresa la velocidad y horas diarias de trabajo cuando se necesita sustituir alguna obra dañada o finalizada en su vida útil.
Estas, por supuesto, son algunas ideas de hecho obligatorias a causa de la situación actual del transporte terrestre por autobuses, camiones y tráileres, además de la mala calidad de numerosas carreteras, el mal estado de muchos de los autobuses y transportes de carga, más conductores inexpertos o irresponsables. No es necesario usar trenes de alta velocidad, pues su precio es alto y las distancias no son lo suficientemente largas. Las distancias más largas son: a Flores, Petén, 507 km; a Barrios, 308; menos de cien km, 5; el resto tiene entre 100 y 300. El plan debería iniciarse con las distancias más lejanas y coincidir en la mitad. Implica un plan a largo plazo y construirlos sur a norte o este-oeste al mismo tiempo para unirse al centro de la distancia.
Los puentes y los túneles tanto ferroviarios como carreteros igualmente deben construirse de columnas de metal o concreto, o solo de metal porque este último es más fácil de instalar, pues el tiempo es uno de los factores capaces de ahorrar costos. En otros países, como Japón y Estados Unidos, causan sorpresa la velocidad y horas diarias de trabajo cuando se necesita sustituir alguna obra dañada o finalizada en su vida útil. Parecería gasto innecesario, pero lo justifica el valor del tiempo de construcción, la eliminación de interrupciones de tránsito y las pérdidas de mercancías agrícolas de vida limitada, a lo cual se agrega el desperdicio de tiempo en otras actividades beneficiosas para el país, como lo son todas aquellas relacionadas con el turismo.
En estas circunstancias es conveniente y necesario la contratación de empresas conocedoras tanto locales como extranjeras, pero también tomar las decisiones relacionadas con el manejo controlado y aceptable de los impuestos, así como los castigos a quienes cometan abusos o corrupciones. Quienes tienen fe en el avance del país necesitan estar de acuerdo con este tipo de obras y con la celeridad para hacerlas, siempre y cuando llenen las condiciones técnicas y sean aprobadas por entidades especializadas y con experiencia. Por último, se deben aprobar acuerdos para mantener la construcción aun cuando los gobiernos vayan cambiando como resultado de las elecciones, obviamente claras y sin manchas. Todo esto es una unidad no solo técnica, sino de criterios compartidos.