Catalejo
El papa y su calidad religiosa y de estadista
Es un estadista, alguien con gran saber y visión de largo plazo.
El papa actual, León XIV, en su calidad de cabeza del catolicismo, la agrupación cristiana con más adeptos en el mundo —1,400 millones—, un Estado mundial y la más antigua de todas, unos dos mil años, y sus seguidores integran un Estado mundial porque tiene territorio, población, gobierno y soberanía. Es, por tanto, un estadista, alguien con gran saber y visión de largo plazo, alejado de la coyuntura del momento, con genuina búsqueda del bienestar general. Esto, por supuesto, se integra y mezcla con los criterios éticos del cristianismo, pero además está obligado a hablar con serena firmeza acerca de la paz, en este momento debilitada y amenazada por criterios políticos abiertamente opuestos a los del catolicismo y muchas de las demás religiones.
No se sostiene la acusación al papa de inmiscuirse en la política y ser estadista. Encabeza a 1,400 millones de católicos.
La personalidad del papa influye en su manera de actuar y sobre todo responde cuando algún político poderoso lo critica simplemente porque el verdadero mensaje cristiano, al ser sólido, otorga armas de respuesta serena. Algunos lo señalan de interferir o inmiscuirse en temas políticos, pero cuando estos chocan abiertamente con los criterios católicos, el asunto cambia de especie y el silencio se convierte en aceptación oculta, casi cobarde. Al analizar algunas de las situaciones en el mundo de este momento, con guerras declaradas de hecho o calificadas en forma distinta, la llamada a la paz es inevitable, junto con el rechazo a las matanzas de civiles, en algunos casos aplaudidas por tratarse de habitantes de países a quienes se desprecia sólo porque sí.
La presencia del Vicario de Cristo en España y Francia, provocó manifestaciones multitudinarias y voluntarias. Fue escenario de expresiones directas, claras, duras y a la cabeza, dichas con serenidad, la más dura manera de hacerlo. En Madrid, ante 800 mil personas utilizó el español, hablado por 400 millones, la mayoría en América Latina, lengua y zona hoy rechazadas por Estados Unidos. Poco antes, ante la andanada trumpista al acusarlo de no luchar suficiente contra el crimen y ser ‘pésimo’ en política exterior, respondió “no le tengo miedo”, y lo demuestra. Rechazó “la fuerza hace al Derecho”, “vertiginoso avance de Trump”… “creciente autoritarismo del mundo libre”… tendencias autoritarias…”. Pero también “los vencedores se llevan el botín” (Washington Post).
Las palabras del papa agregaron referencias a los riesgos implícitos en la inteligencia artificial. En New York testificarán bajo juramento ante el Concejo de la ciudad los jefes de Anthropic, Meta, Open AI, Google y talvez Space XAI, (de Elon Musk), luego de la citación de la primera empresa mencionada para examinar los riesgos potenciales de las tecnologías de la Inteligencia Artificial. A mí no me extraña la negativa de Trump para la propuesta porque su país debe mantenerse frente a China. Los jefes mencionados se acercaron a los conceptos papales de la responsabilidad de los gobiernos para actuar, con la diferencia de ser exclusivamente legales, no éticos. Pero aún así, la independencia de las máquinas para actuar a su leal saber y entender es espeluznante.
Este ejemplo señala con claridad el derecho y la obligación papales de ejercer su tácito papel de estadista, adicional a sus obligaciones religiosas litúrgicas. El cargo tiene directa relación con su papel de árbitro ético, jefe máximo, como lo tienen los jefes de otros grupos cristianos, sino de creencias religiosas monoteístas o politeístas, ya cristianas, islámicas, hinduistas y budistas, la mayoría propulsoras de la bondad y la paz. La nueva época de cambios obliga a hacer a un lado las costumbres tradicionales en todos los campos y a analizarlas. No todas las costumbres ni el tiempo antiguo son mejores, sobre todo en la forma como se realiza la relación entre los seres humanos. Irónicamente, a los criterios actuales les pasa lo mismo al tener a veces dosis de irracionalidad.