Conciencia

El rostro del femicidio en Guatemala

El comportamiento del femicidio en Guatemala revela brechas territoriales, retos preventivos y avances institucionales que deben analizarse con rigor técnico.

Guatemala cerró el año 2025 con una tasa de 17.3 homicidios por cada cien mil habitantes. En números absolutos, fueron 270 muertes violentas más que en 2024. Aunque durante estos dos meses se han observado señales que apuntan a una posible baja, todavía es pronto para asegurar que la tendencia sea sostenible.

Que ninguna mujer enfrente violencia por el hecho de ser mujer.

De cara a la celebración del Día Internacional de la Mujer en marzo, Cien realiza todos los años la situación del femicidio en Guatemala.

El femicidio no es únicamente una categoría estadística dentro del homicidio. Se trata de un delito con elementos específicos definidos en la legislación nacional, vinculados a violencia basada en género, relaciones de poder desiguales y contextos particulares. Por ello, el comportamiento del homicidio general no se traslada automáticamente al del femicidio.

Durante 2025, según el Ministerio Público, hubo 595 muertes violentas, de las cuales 206 fueron víctimas de femicidio. La tasa anual nacional se situó en aproximadamente 2.6 casos por cada cien mil mujeres. Aproximadamente una de cada tres muertes violentas de mujeres fue clasificada como femicidio, manteniendo el fenómeno como un componente relevante en la seguridad. En comparación con otros países de la región, Guatemala mantiene una posición por encima del promedio latinoamericano en tasa de femicidios: alrededor de 1.9 por cada cien mil mujeres frente a 1.3 en el promedio de los países analizados. Este diferencial persiste aun cuando la región ha avanzado en la tipificación legal y en el registro estadístico del delito.

La distribución territorial no es homogénea. Las tasas más elevadas se concentran en el sur y suroriente del país. En 2025, Chiquimula registraron 12.50 casos por cada cien mil mujeres, mientras que Escuintla reportó 8.49. Estas brechas territoriales sugieren dinámicas locales específicas y la conveniencia de diseñar intervenciones diferenciadas según factores de riesgo propios de cada departamento.

En el plano institucional, el país dispone de 49 órganos jurisdiccionales especializados distribuidos en los 22 departamentos, además de una fiscalía de sección contra el femicidio en la capital y fiscalías especializadas en siete regiones. Durante 2025, las salidas procesales aumentaron 21% en relación con 2024, principalmente por más sentencias y desestimaciones. Aunque el archivo sigue siendo la forma de conclusión más frecuente, las sentencias representan ya cerca del 37% del total. Entre 2021 y 2025, el 82% de las personas procesadas resultó condenado, lo que evidencia capacidad de respuesta cuando los casos avanzan en el sistema de justicia.

No obstante, el principal desafío continúa siendo preventivo. Una proporción relevante de femicidios íntimos estuvo precedida por denuncias de violencia contra la mujer o por la emisión de medidas de seguridad. El seguimiento efectivo de estas medidas, la identificación temprana de riesgos y la atención oportuna a casos reiterados constituyen aspectos centrales para reducir el delito.

Reconocer simultáneamente avances coyunturales y desafíos estructurales no implica contradicción. Implica análisis en perspectiva. La continuidad en el fortalecimiento institucional, la mejora en la producción y calidad de datos y la consolidación de estrategias preventivas adaptadas a realidades locales resultan fundamentales para sostener reducciones en el tiempo.

Más allá de las cifras, la reducción del femicidio requiere responsabilidad compartida: fortalecer redes de apoyo para que las mujeres puedan actuar ante riesgos, promover en los hombres educación y respeto como base preventiva, y asumir como comunidad el compromiso. La meta es simple y exigente a la vez: que ninguna mujer sea violentada por su condición de mujer.

ESCRITO POR:

María del Carmen Aceña

Ingeniera en Sistemas, con maestría en Administración de Empresas de INCAE. Vicepresidente del Centro de Investigaciones Económicas (Cien). Exministra de Educación. Amante de la vida y de Guatemala