Estado, empresa y sociedad
En cumplimiento de la ley
Formalmente, EUA aplicó su ley al capturar a Maduro, pero esto también evidencia las áreas de influencia en la hegemonía global.
Este sábado fuimos testigos de la forma como los Estados Unidos de América (EUA) interpretan y aplican la ley, extraterritorialmente, ahora de manera más clara y sin tapujos, conforme a su nueva Estrategia de Seguridad Nacional, incluyendo el corolario Trump de la Doctrina Monroe, a que me referí en mi columna de la semana pasada.
EUA aplicó su ley al capturar a Maduro, pero esto también evidencia las áreas de influencia en la hegemonía global.
Como sabemos, en un tribunal del sur de Nueva York, los EUA presentó acusación ante el Gran Jurado contra Nicolás Maduro Moros, Diosdado Cabello Rondón, Ramón Rodríguez Chacín, Cilia Adela Flores de Maduro, Nicolás Ernesto Maduro Guerra (conocido como Nicolasito) y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, por haber abusado de sus posiciones y corrompido instituciones para importar toneladas de cocaína, mediante un ciclo de corrupción que llenó los bolsillos de los funcionarios venezolanos y sus familias, además de beneficiar a narcoterroristas que operan con impunidad en suelo venezolano, en asociación con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Cartel de Sinaloa, Los Zetas y el Tren de Aragua, en actividades que vienen realizándose desde 1999.
En cumplimiento de órdenes judiciales, vimos cómo la DEA y el FBI, con apoyo de las fuerzas militares del Departamento de Guerra de los EUA, procedieron a efectuar una operación de neutralización de las defensas venezolanas; y a la captura, extracción y presentación del presidente de Venezuela y esposa ante la justicia estadounidense.
Heredero de la llamada revolución bolivariana liderada por Hugo Chávez, Nicolás Maduro enfrentó a su país con los EUA, justificándose en que estaba protegiendo sus recursos naturales, especialmente el petróleo, mientras abría el espacio venezolano a los intereses, inversiones y negocios de países extracontinentales como China, Rusia e Irán; además de apoyar a los gobiernos socialistas antagónicos de EUA en América Latina, promoviendo el Socialismo del Siglo XXI.
He dado seguimiento al devenir venezolano, desde hace unos 35 años cuando tuve la oportunidad de participar en un evento internacional de funcionarios de bancos de América Latina, entablando gratas amistades que persisten hasta la fecha, muchas de ellas ahora afuera de su país, resultado de la migración forzada de millones de venezolanos por la persecución política y el deterioro social y económico del régimen imperante.
En 2012, con otro colega diputado participamos como observadores internacionales independientes en las elecciones primarias para elegir al candidato de oposición, que Henrique Capriles ganó a Corina Machado, ocasión en que conocí a ambos personajes de la política venezolana.
Hace como una década, recuerdo que se mencionaba a un aparente testaferro que parecía asociado con el Cartel de los Soles, venezolano, que habría tenido la intención de invertir financieramente en nuestro país. Al respecto, en noviembre pasado, el Departamento de Estado de los EUA designó a dicho cartel como una organización terrorista extranjera, declarando a Nicolás Maduro como narcoterrorista.
Formalmente, EUA aplicó su ley al capturar a Maduro, pero esto también evidencia las áreas de influencia en la hegemonía global, en un mundo multipolar en que sobresalen los EUA, China y Rusia. Esto debe considerarse en nuestra política exterior para evitar emitir sendos comunicados oficiales, que primero condena y pide el cese de las acciones militares unilaterales, y luego, en el segundo, recuerda que Guatemala no reconoció ni los resultados electorales ni a Maduro como presidente, implicando un apoyo tácito a las acciones de EUA.