Por la libertad
Etanol e IUSI: perdemos todos
Lo ideal es que quienes quieren vender gasolina E10 lo hagan libre y voluntariamente persuadiendo a los consumidores que quieran comprarla.
Esta semana hay dos decisiones que afectarán la vida de los guatemaltecos. La primera es la entrada en vigor de la obligación de usar gasolina regular con 10% de etanol. Esto es gasolina E10. La segunda es el veto o no de la ley de eliminación del IUSI (impuesto único sobre inmuebles). Está en manos del presidente sancionar la ley o vetarla.
Para mí, este impuesto debió abrogarse del todo y no solo eliminarse el mismo aplicado al uso para vivienda.
En cuanto a la gasolina E10, el gobierno le metió un golazo a la ciudadanía al implementar la gasolina regular con 10% de etanol a partir de hoy. Será cuestión de tiempo para que la implementen en la gasolina súper. Me parece que fue una estrategia para quedar bien con el gobierno estadounidense luego de una mala negociación de parte de nuestras autoridades sobre el tema de la eliminación de aranceles con ese país. Antes no se exigía que le compráramos etanol a los Estados Unidos de América y ahora sí. El cabildeo de los mercantilistas americanos, productores de etanol a partir del maíz, fue muy hábil y lograron que su gobierno impusiera esa condición a cambio de dejar el arancel en 10%.
Aquí salen ganando los productores de etanol tanto de Guatemala como de Estados Unidos. El consumidor guatemalteco sale perdiendo: con menos rendimiento por galón de combustible, con menos libertad de escoger y con mayor costo, en el caso de automóviles antiguos, por la necesidad de adaptar el vehículo para el uso de gasolina E10. A la larga, hemos perdido libertad debido a una regulación innecesaria que no se justifica por ninguna razón. Lo ideal es que quienes quieran vender gasolina E10 lo hagan libre y voluntariamente, persuadiendo a los consumidores para los que quieran comprarla.
En el caso del IUSI, sospecho que el presidente va a ceder a las presiones de los alcaldes más poderosos del país y va a vetar la ley. Sancionar la ley favorecerá a millones de guatemaltecos, ya que dejarán de pagar arbitrariamente por sus bienes inmuebles si su uso es para vivienda. Las municipalidades no deberían cobrar este impuesto, ya que quienes poseen bienes inmuebles ya han pagado por ellos con diferentes impuestos. Pero la ley contempla que para usos comerciales sí se pague este impuesto.
Para mí, este impuesto debió abrogarse del todo y no solo eliminarse cuando se aplica a inmuebles destinados a vivienda. Aunque pienso que no debería existir este impuesto, una alternativa, en caso de que siguiera existiendo, es la que escribió Eduardo Mayora en su artículo El IUSI y todo eso, publicado en Prensa Libre el pasado 6 de agosto.
Ese artículo me recordó mucho las discusiones que teníamos con el Dr. Manuel Ayau al respecto, ya que, para evitar arbitrariedades, si ha de existir este impuesto, se debe cobrar solo sobre la tierra, sin afectar cualquier construcción o uso que se haga sobre ella.
Destaco del artículo del Dr. Mayora los siguientes párrafos. El primero: “La base imponible y el tipo impositivo deben ser claros, verificables y de fácil determinación. Un tributo cuya base sea opaca o sujeta a negociaciones discrecionales invita a la arbitrariedad, eleva los costos de administración y fomenta la elusión”.
Y el segundo: “Si lo que se quiere es un tributo eficiente, la base imponible no debiera ser el valor conjunto de tierra más construcciones, sino el valor de la tierra en sí misma, independientemente de lo que sobre ella se haya desarrollado o edificado. En otras palabras: la base imponible debiera atribuirse a las extensiones de terreno —edificadas o no, cultivadas o no— por unidad de medida, a partir de un valor determinado mediante herramientas tecnológicas modernas”.
Ya con el uso forzoso del etanol hemos perdido. Si se veta la ley de eliminación del IUSI para el uso de vivienda, perderemos más.