Criterio urbano

Guerra en el Oriente Medio y su impacto en Guatemala

El gobierno guatemalteco debe mostrar más coherencia.

Concuerdo con lo expresado por parte del diario The Wall Street Journal en su editorial del domingo: “Estados Unidos e Israel no iniciaron una guerra el sábado. Están luchando contra el régimen iraní, que lleva décadas librando una guerra contra Estados Unidos, Israel y Occidente. La amenaza es el propio régimen, y esperemos que caiga”.


El propio presidente del Yorktown Institute, Seth Cropsey, un think tank que se especializa en estrategia nacional estadounidense, expresó que “el ataque preventivo de Estados Unidos e Israel contra Irán, tras años de esfuerzos inútiles por poner fin al programa nuclear de Teherán, podría transformar Oriente Medio. La estrategia de la administración Trump de maniobrar con cuidado entre Rusia y China, combinada con la presión sobre Europa, para que aumente su carga de defensa, tiene una oportunidad de dar frutos”.


El exministro Israelí y líder de la oposición escribió para la revista The Economist que, “si el régimen iraní logra desarrollar armas nucleares, como está intentando hacer, el mundo está en peligro. Si continúa avanzando en su programa de misiles balísticos, Israel y todos los demás países de Oriente Medio están en peligro. Si los ayatolás permanecen en el poder en Teherán, los ciudadanos de Irán están en peligro. El gobierno de los ayatolás no es un ‘gobierno’ en el sentido en que ordinariamente entendemos el término. Es una organización terrorista que ha secuestrado un Estado”.


Todos los guatemaltecos entendemos las protestas de la población iraní, que simplemente anhelan su libertad. Por eso es hasta incomprensible y sin sentido el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala el fin de semana, “expresando su profunda preocupación por las acciones bélicas que se iniciaron en la región del Medio Oriente” sin poner un contexto claro de las atrocidades que el régimen totalitario de Irán ha realizado en contra de su propia población, con hasta más de 36 mil 500 personas masacradas en lo que va del año, especialmente a inicios de enero en que se realizaron varias manifestaciones en contra del régimen teocrático de los ayatolás.

Todos los guatemaltecos entendemos las protestas de la población iraní, que simplemente anhelan su libertad.


Debemos ser proactivos sobre el impacto directo en el precio del petróleo, que según algunas proyecciones aumentará a casi US$120 el barril, que para nuestro país va a impactar en el precio de la gasolina, llevando el precio a superar probablemente los Q40-45 por galón de gasolina súper, afectando también, aún más, los ya altos costos logísticos y de los alimentos, debido a la pésima infraestructura.


Sin embargo, también hay que reconocer que el esfuerzo que Estados Unidos e Israel están liderando para atacar al régimen iraní, son acciones claves para contar con un mundo más seguro y para la población iraní de volver a disfrutar de su libertad, sin el fanatismo de los ayatolás.


El Gobierno de Guatemala debe ser consecuente y apoyar a la población iraní que clama por sus derechos. Las protestas por la crisis económica que vive Irán, iniciadas hace dos meses, se han transformado en manifestaciones que van más allá, reclamando un cambio en el país. No hay derechos, no hay libertades, no hay democracia, pero sí hay represión, cárcel, exilio y muerte (¿acaso no fue por la democracia que se hicieron manifestaciones en Guatemala?).


Es momento de que el Gobierno de Guatemala sea coherente con los anhelos de democracia y libertad que todos pregonamos y nos unamos a apoyar, en la medida de nuestras posibilidades políticas, las acciones que Estados Unidos e Israel están liderando en contra del régimen autoritario de Irán.

ESCRITO POR:

Juan Carlos Zapata

Director ejecutivo de Fundesa. Maestría en Gestión Pública y Liderazgo. Licenciatura en Administración de Empresas con especialización en Finanzas. Representante de diferentes mesas de trabajo del sector empresarial.