La antorcha

Los avatares de una transición política en Venezuela

La exitosa y la quirúrgica intervención militar de EE. UU. en Venezuela ha abierto para millones de venezolanos una ventana de oportunidad.

A partir del triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, ha habido en América Latina dos países, Nicaragua y Venezuela, que han experimentado cambios políticos revolucionarios, bajo la influencia, la guía y la relación dependiente del modelo político cubano, especialmente en la organización y control de la sociedad y en el sistema de seguridad del Estado. En estos países se han impuesto, por consiguiente, regímenes dictatoriales y represivos de orientación marxista-leninista, con sus variantes propias, que han sabido hasta ahora sortear, acomodar y retomar el poder, como es el caso de Nicaragua, pese a los embargos, las sanciones y las restricciones de diferente índole, particularmente de los Estados Unidos de América.

Hay lecciones históricas en esta región que no pueden ni deben pasar desapercibidas.

Sin embargo, la exitosa y la quirúrgica intervención militar de EE. UU. en Venezuela en la madrugada del 3 de enero pasado, ejecutándose una orden de captura emitida por un juez del Tribunal Federal del Distrito Sur Nueva York en contra de los dirigentes de un régimen represivo y vinculado al narcoterrorismo trasnacional, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, ha abierto para millones de venezolanos una ventana de oportunidad y de optimismo para una transición democrática en su país.

María Corina Machado, lideresa visible y consecuente de la oposición política venezolana, reconocida con el Premio Nobel de la Paz, un ejemplo de perseverancia, de audacia y de valentía, que será recibida en la Casa Blanca en los próximos días, tiene desafíos similares a los que enfrentó en su momento Violeta Barrios de Chamorro, quien asumió en circunstancias complejas y parecidas el liderazgo de la oposición política nicaragüense frente al afianzado régimen sandinista y marxista, presidido por Daniel Ortega en 1990.

En aquellas circunstancias, el sandinismo, bajo la fuerte y la intensa presión externa de los EE. UU. y la anuencia forzada de la Unión Soviética, su principal patrocinador, debilitada por los procesos de liberación del comunismo en Europa del Este iniciados en 1989, acepta con pragmatismo estratégico propiciar por primera vez unas elecciones democráticas y supervisadas por la comunidad internacional en función de una transición política tutelada.

Violeta Barrios de Chamorro, esposa y heredera política del insigne periodista Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, crítico acérrimo del decadente y el aislado régimen somocista (1937-1979), asesinado premeditadamente en un momento decisivo de la guerra civil nicaragüense (1978), recibe el apoyo irrestricto de los EE. UU. y logra en primera instancia, y como condición sine qua non, aglutinar a todas y cada una de las fuerzas políticas de oposición al sandinismo en la denominada Unión Nacional Opositora (UNO).

Estas circunstancias favorables le permitieron derrotar democráticamente al sandinismo y gobernar por el período de 1990 al 1997, sin alterar significativamente los aparatos de seguridad, incluyendo al ejército sandinista. Esta “primavera democrática” fracasa por la fragmentación de la oposición, la corrupción endémica y los pactos antidemocráticos y oportunistas que algunos partidos realizaron posteriormente con el sandinismo.

El dictador Daniel Ortega regresa al poder en elecciones democráticas, con el apoyo de una fracción electoral no mayoritaria en el 2007 y, desde entonces, han transcurrido casi 20 años de un régimen antidemocrático tan represivo como el cubano chavista que hoy gobierna a Venezuela.

Hay lecciones históricas en esta región que no pueden ni deben pasar desapercibidas. Los venezolanos en la oposición tienen grandes avatares para una transición política y democrática que sea sostenible en el tiempo.

ESCRITO POR:

Luis Fernando Andrade Falla

Posgrado en Relaciones Internacionales, Universidad de Georgetown Washington, D.C. USA 1994-1995. Licenciatura en Ciencias Económicas por la Universidad Francisco Marroquín. Catedrático universitario. Contacto: lfandradef@hotmail.com