Catalejo
Niveles de interés sobre el lenguaje de la Política
El conocimiento del idioma aplicable a todos los temas, en este caso la política, es un instrumento cuya ausencia inicia el camino a estas desviaciones democráticas.
La ignorancia y sobre todo el rechazo de las palabras relacionadas con las acciones políticas provocan la aplicación de la frase “si usted no se interesa en la Política, con mayúsculas, la política, sin mayúsculas se interesará en usted”, y el aparentemente contradictorio criterio según el cual una forma de participar en política es la decisión de no participar en ella. Otro aforismo, esta vez relacionado a la participación en las elecciones, aunque sea para votar nulo como forma de rechazo, indica algo parecido: no votar en realidad es un voto favorable para el peor de los candidatos y le permite ganar comicios. Todo esto lleva implícita una serie de conceptos casi siempre desconocidos pero relacionados con la participación ciudadana para impedir la llegada de malos aspirantes.
El lenguaje propio de la Política como ciencia ayuda a los electores a escoger mejor a quién le darán su voto.
Entre ellos menciono palingenesia, cuyo significado es volver a empezar, a una renovación profunda después de un período de decadencia y de crisis, por eso relacionada con los cambios a veces, pero no siempre, revolucionarios. Necesita de una buena dosis de isagogía, una explicación previa para comprender temas relacionados con los conceptos fundamentales de la política o alguna otra ciencia necesitada para poder comprender otros con mayor complejidad y dificultad. El corolario, por su parte, es la explicación breve de la consecuencia de un acuerdo entre dos o más partes. Todo esto se relaciona con lo nomotético, la capacidad de buscar y encontrar acuerdos y leyes de aplicación para todos. Parece complicado, pero en realidad no lo es tanto.
Cuando un país se está hundiendo en el lodo de la corrupción, por ejemplo, la lucha por eliminarla es un ejemplo de paligenesia, pero es posible emplear mecanismos legales para encontrar cambios. Una vez explicados a la población los temas de un hecho o una promesa política, electoral o no, se puede buscar un paradigma, o sea un modelo posible de ser tomado en cuenta para la toma de decisiones adecuadas, o al menos con la posibilidad de serlo. Estas palabras complicadas y poco comunes, al explicar acciones basadas en el simple razonamiento lógico, ayudan a la ciudadanía a exigir sobre bases sólidas una forma correcta de las decisiones y promesas de quienes tienen a una candidatura presidencial entre sus ilusiones o sus objetivos políticos.
Desde el inicio de la democracia como forma de gobierno, hace 2,500 años en la Grecia Clásica, filósofos como Sócrates y Aristóteles se dieron cuenta de los riesgos de confiar en la mayoría las decisiones sobre el manejo del Estado, porque el hecho de estar integrada no otorga una capacidad de descubrir qué es mejor para la comunidad, por lo cual consideran al gobierno como una tarea para sabios, en el sentido de alguien preparado, culto e ilustrado. Si esto no ocurre así, la democracia se vuelve tan peligrosa como la tiranía, al prestarse a la manipulación de las masas y a convencerlas de llevar al gobierno a alguien sin preparación ni capacidad, algo irresponsable. Estos pensadores se preguntan por qué cualquiera puede ser electo, siendo incapaz pero con el apoyo generalizado.
Es allí cuando nace un criterio aparentemente contradictorio: el gobierno puede depender de un monarca parlamentario, de un grupo (la oligarquía), pero en todos los casos si se desvían por cualquier causa, es imposible evitar tiranías y dictaduras. El conocimiento del idioma aplicable a todos los temas, en este caso la política, es un instrumento cuya ausencia inicia el camino a estas desviaciones democráticas. La ignorancia dentro de los supuestos políticos en supuestas democracias es un elemento determinante para el aburrimiento y rechazo electoral y explica por qué los votantes en cada elección votan al contrario de como lo hicieron en la anterior. Para finalizar, se debe tomar en cuenta la necesidad de conocer al equipo detrás del aspirante.