Con otra mirada

Patrimonio cultural, al borde del abismo

Algunos, impulsados o con la simple complacencia de las autoridades, están echando a perder el esfuerzo.

Lo publicado en redes sociales y prensa escrita durante las últimas semanas induce a pensar que el patrimonio cultural está al borde del abismo. Grandes fueron los esfuerzos para ponerlo sobre la mesa de la administración pública y crear las instituciones que lo protegieran, dieran a conocer y estimularan su conservación al punto que, durante las últimas cuatro décadas, los guatemaltecos lo reconocieron y adoptaron su defensa como fuente de identidad.


Los casos del barrio Ciudad Vieja en la zona 10 capitalina y la construcción de una nueva escuela en el atrio lateral del templo de San Juan del Obispo fueron el objetivo. Ciudad Vieja es sujeto de especulación edilicia ante el valor adquirido como Conjunto Histórico protegido. En tanto, la escuela es producto de la incapacidad de respetar la integridad del valioso conjunto religioso del siglo XVI, de remodelar la escuela existente e integrarla al paisaje del pueblo.


La Antigua Guatemala —LaAG— siempre, y por razones circunstanciales, fue apreciada por los vecinos que se negaron a abandonar tras su parcial colapso en 1773, al punto que 26 años después, en 1799, se la declaró villa y creó nuevo ayuntamiento. Jorge Ubico la usó como modelo para el diseño de los más importantes edificios del Estado en la ciudad capital, a cargo del arquitecto Rafael Pérez de León. El último dictador del siglo XX, sujeto a la presión de los EE. UU. durante la II Guerra Mundial, declaró la guerra a Alemania para afianzar su alianza. En ese contexto, recibió al embajador Boaz Long quien le habló del interés del arquitecto Verle L. Annis, quien en esos años estudiaba y dibujaba la ciudad, para que tan importante conjunto monumental fuera protegido. La inquietud, seguida de una propuesta, dio como resultado la nota del dictador a la Asamblea Legislativa que la declaró Monumento Nacional, el 11 de abril de 1944. Ubico renunció el siguiente 1 de julio.

El tiempo se encargó de elevarla a la categoría de ciudad de ruinas conservadas; de ahí su valor y posterior reconocimiento mundial.


El primer gobierno de la Revolución de octubre de 1944 creó el Instituto de Antropología e Historia para proteger el patrimonio cultural de la Nación. Una generación más adelante creó una ley particular para proteger y garantizar el desarrollo de LaAG, pues la ciudad es única en el mundo: dañada por el terremoto de 1773 en pleno desarrollo barroco, fue abandonada para crear la Nueva Guatemala de la Asunción, quedando sujeta a los elementos. El tiempo se encargó de elevarla a la categoría de ciudad de ruinas conservadas; de ahí su valor y posterior reconocimiento mundial.


Desde la municipalidad, la siguiente generación propuso RenaCentro, ente integrado por el Ministerio de Cultura y Deportes, Universidad de San Carlos, Instituto Guatemalteco de Turismo y Municipalidad, junto al Consejo Consultivo para la Protección del Centro Histórico. Instancia que introdujo esa figura legal para el área fundacional de la Nueva Guatemala de la Asunción y los Conjuntos Históricos fuera de su perímetro. Definió el área, clasificó sus casas y monumentos, redactó el Reglamento y organizó la Oficina del Centro Histórico para operar como ventanilla única de la Municipalidad e Instituto de Antropología e Historia.


Ante la riqueza patrimonial reconocida y puesta en valor legal, no tardó en aparecer la ambición de los dueños de la tierra, inversionistas, desarrolladores inmobiliarios y demás especuladores del valor y uso del suelo. Algunos, impulsados o con la simple complacencia de las autoridades, están echando a perder el esfuerzo cultural, académico y profesional que, más temprano que tarde, acabará con los bienes inmuebles que se intentó fueran baluarte de la identidad cultural de los guatemaltecos.

ESCRITO POR:

José María Magaña

Arquitecto -USAC- / Conservador de Arquitectura -ICCROM-. Residente restauración Catedral Metropolitana y segundo Conservador de La Antigua Guatemala. Cofundador de la figura legal del Centro Histórico de Guatemala.