Escenario de Vida

¿Quiénes son los custodios de la vida en una Guatemala megadiversa?

El Sigap resguarda más de una tercera parte del territorio nacional.

Hubo un tiempo —y aún lo hay— en que Guatemala fue un territorio donde la vida encontró múltiples formas de expresarse. Selvas que respiran historia, montañas que guardan agua y memoria, mares que amamantan especies milenarias. En este país, la naturaleza no es un paisaje: es identidad, sustento y herencia.


Guatemala es uno de los países más megadiversos del planeta. Hogar de miles de especies de flora y fauna, muchas de ellas endémicas, únicas en el mundo. Somos, además, cuna del maíz y de otros cultivos que han alimentado a la humanidad durante siglos. Nuestra diversidad genética es un legado ancestral que conecta pasado, presente y futuro. Protegerla no es un lujo: es una responsabilidad ética y colectiva.


Esa tarea se articula, en gran medida, a través del Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas (Sigap), organizado, dirigido y fortalecido por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap). Conformado por 340 áreas protegidas bajo diversas categorías de manejo, el Sigap resguarda más de una tercera parte del territorio nacional. Algunas áreas protegen ecosistemas únicos; otras permiten usos sostenibles de la biodiversidad.


Sin embargo, conservar la vida no es sencillo. La expansión agrícola desordenada, los incendios forestales, la tala ilegal, la pérdida de hábitat, el cambio climático y el tráfico ilegal de especies ponen a prueba, día a día, la resiliencia de nuestros ecosistemas. ¿Está Ud. de acuerdo que la conservación de la biodiversidad es clave para el bienestar de las generaciones presentes y futuras? Entonces, ello exige un compromiso compartido entre Estado, comunidades y sociedad.

Las concesiones forestales comunitarias son un referente mundial de conservación con beneficio social.


Frente a estos desafíos emergen los héroes silenciosos: guardaparques que vigilan vastos territorios, comunidades que defienden el bosque que heredaron, técnicos y científicos que monitorean especies, aliados que creen en la conservación como camino de desarrollo. El Conap protege la vida en todos sus colores y formas, pero pocos lo reconocen.


Los logros del Sigap son historias vivas de esperanza. Por ejemplo, en Petén, las concesiones forestales comunitarias son un referente mundial de conservación con beneficio social. En Alta Verapaz, las comunidades demuestran que es posible aprovechar el bosque sin destruirlo. En Izabal, la recuperación de especies emblemáticas como la tortuga marina y el manatí refleja la fuerza del trabajo conjunto entre ciencia y comunidad. Y no menos importante, en la Sierra del Lacandón, la restauración forestal devuelve vida a zonas antes degradadas.


A estos esfuerzos se suman otros mecanismos fundamentales: centros de rescate y rehabilitación de fauna silvestre; bancos de germoplasma de plantas silvestres y cultivos nativos como el frijol y el maíz; y colecciones científicas de referencia —jardines botánicos, herbarios y colecciones zoológicas— que fortalecen la investigación y el conocimiento. Como destaca la Licda. Gloria Marina Apén, estos mecanismos complementan y enriquecen la conservación de nuestra biodiversidad.


La figura de gestión compartida, respaldada por la legislación guatemalteca, permite trabajar de la mano con comunidades, municipalidades, academia, organizaciones y propietarios privados. Los bosques comunales de Totonicapán son prueba viva de una gestión ancestral que asegura el agua, la vida y la identidad cultural.


Los desafíos son grandes, sí. Pero más grande es la voluntad de conservar lo que amamos. Apoyar al Sigap y al Conap es apostar por Guatemala: una tierra donde la vida aún florece y donde el futuro depende de cómo cuidemos nuestro presente. Este tema está hoy en Guatevisión, por Los secretos mejor guardados, a las 21.30 horas. Sintonice.

ESCRITO POR:

Vida Amor de Paz

Presidenta de la Fundación del Bosque Tropical. Directora general de Planeta Verde Televisión. Presentadora de Los secretos mejor guardados, de Guatevisión. Recorre el mundo filmando en cinco continentes. Es graduada de la Universidad Panamericana, en Periodismo.