SIN FRONTERAS

Quiero vivir, quiero viajar

|

Aún no es el tiempo, pero empatizo con mi cuerpo que me lo pide. Guatemala se conoce mejor desde la experiencia de un 4×4. Por colinas empinadas, de tierra y en caminos inclinados. Los que llegan donde pocos imaginan que aún esto sea posible. Tanta diversidad. Tanta necesidad. Tan bellos los paisajes, tan tristes las historias. —Como dijo un conductor: “Una serie de paisajes bellos; ojalá algún día logremos ser país”—. Quiero ir ahí, a donde uno se siente casi propio. Uno digno invitado, en el medio de naciones contrastantes, que comparten el pequeño territorio. Presenciar la pujanza de quien nada recibió, y que desde esa nada, tanto logra construir. Su resistencia es a morir. Somos pueblos incapaces de quedarnos quietos. Quiero ir de nuevo a visitar.

' Soy consciente de que es momento de quedarse en casa. Recluirse hoy, para vivir mañana.

Pedro Pablo Solares

Aún no es el tiempo, pero hace falta el uno a uno con la gente. Ese “buenaas…” en la tienda. Una agüita en botella. —“¿Y de dónde vienes, pues?” —“De la capital”. “¡Oh!” —las marcas de la lengua del migrante— “¿De la capital de Guatemala?” —“Y qué hubo, pues…” Intercambiar historias rompehielo con desconocidos, sobre conocidos que tenemos en el Norte. Quiero subir a la montaña y que se rían mientras practico a sembrar la semilla del maíz. Mientras ellos tiran 10, que con mágica puntería caen en los hoyos, apenas logro una. Algunas, incluso agachándome y colocándolas con los dedos. —Un novato total—. La práctica hace al maestro, y talento agricultor hay en esta rica nación, que en terrazas aprovecha sus laderas. Los quiero ir a visitar.

Necesito regresar. A Camotán. A ver a los padres de Juanito, asesinado por las cárceles migratorias de los gringos. Visitarlos les provoca el desahogo. La última vez, nadie les había dado explicación que ellos lograran entender. De 17, Juanito se fue sano hace un par de años. A los días, les dijeron que lo habían capturado, pero que habrían de operarlo. “Algo sucedió. No sabemos qué”, dice la mamá. El papá me llamó a los pocos días, para ver si yo lograba ayudarlo, para no perder su casa. Hipotecada para el viaje, la muerte de Juanito terminó de sepultar a la familia sumida en el epicentro de la desnutrición de este país. Estoy inquieto por ir a verlos.

Esto no un plan. Permítame, nada más, ventilar las emociones. Hay tareas pendientes en la agenda. Hay que ir de vuelta a las comunidades del Polochic. Echarse bloqueador para el alma, y hacer la presencia esperada. En especial con los de Panzós. Sus relatos nos ayudaron a publicar una historia que marca la conversación mundial sobre la movilidad humana, de cara al cambio de los climas. Hay que ir con Carlos, con Rafa y la familia del joven Willy. Todos tienen el teléfono del coyote guardado en el celular. Quiero llevarles una copia de esa revista del NY Times, donde en portada están las fotos de su auténtica tragedia. Hay que ir a hablar con ellos, y concretar algunas de las ayudas de lectores extranjeros que se sintieron conmovidos. Es necesario. Su caso, aquí, es tan común, que se ha creado una perniciosa inmunidad.

Soy consciente de que es momento de quedarse en casa. Recluirse hoy, para vivir mañana. No queda más, entonces, que acumular las ganas de salir. Esperar a que pase esto, para montarme en la montaña. Superar el lodo que se vuelve aliado de quien trota este país. ¿La próxima? Esa es en Nebaj. ¿Para cuándo? No se sabe. He ahí, la ilusión. Llegar a tierra ixil, y de servir a esa señora que desde hace meses nos espera. De recorrer Quiché. Y ¿quién quita? Tal vez aparecer por Aguacatán, en el siguiente departamento. ¡Aventura cuchumatana! Y por fin llegar a conocer lo turístico en Nentón, que es lo que hace falta. ¡Uf, esos pueblos chuj! Echo de menos viajar.

Sí. Esto es insistente. Quiero viajar. Pero para eso, necesito vivir. ¿Cuándo se va a poder? No sé. Esto es solo ventilar las emociones.

ESCRITO POR:

Pedro Pablo Solares

Especialista en migración de guatemaltecos en Estados Unidos. Creador de redes de contacto con comunidades migrantes, asesor para proyectos de aplicación pública y privada. Abogado de formación.