Desarrollo de país
Xochi-Corredor de las Flores
30.8 kilómetros, 23 puentes, 21 bóvedas, 3.6 millones de metros cúbicos de relleno
El viernes 12 se inauguró la carretera privada de 30.8 kilómetros con el nombre Xochi–Corredor de las Flores. Es una autopista de cuatro carriles, cada uno de 3.6 metros, construida con tecnología de punta. Se construyeron 23 puentes, todos de distinto diseño. El de mayor longitud (puente Río Negro) tiene 150 metros. Nueve de los puentes son metálicos, y 14, de concreto preesforzado. También se construyeron 21 bóvedas para paso de caminos de finca. En total se movieron 3.6 millones de metros cúbicos de relleno y se llegaron a tener cuatro mil trabajadores en su punto máximo.
La infraestructura en un país no solo conecta destinos, sino también conecta oportunidades.
Xochi-Corredor de las Flores es una obra impulsada por la inspiración, diseño y mano obra del talento guatemalteco, indicaba un afiche en el acto inaugural. Xochi es un proyecto que fue desarrollado, financiado y ejecutado por la iniciativa privada. Xochi refleja una visión estratégica de largo plazo para fortalecer la competitividad de Guatemala, promover el desarrollo de las comunidades presentes en el área y se suma al compromiso con el crecimiento económico de nuestro país.
La infraestructura en un país no solo conecta destinos sino también conecta oportunidades, indicó la Cámara de Industria en sus redes sociales refiriéndose a Xochi. Una obra que fortalece la conectividad y contribuye al desarrollo económico de las localidades y del país debe ser aplaudida. Xochi busca transformar la movilidad de la Costa Sur de Guatemala y reducir los tiempos de traslado de entre dos y tres horas por la CA-2 a 30 minutos.
La inversión de Xochi es una inversión millonaria de un esquema de capital novedoso donde hay más de 700 inversionistas. El retorno de la inversión es largo. La inversión se recupera cobrando peaje que también servirá para gastos de mantenimiento y administración. Ese tramo de Xochi era similar al que el Gobierno de Guatemala (2012-2016) contrató para construirlo a la empresa brasileña Odebrecht. Es importante resaltar la diferencia entre el resultado de ambos proyectos: el de Xochi funcionando desde ayer sin costo para el Estado vs. el costo fallido por caso de corrupción Odebrecht.
Es importante analizar el beneficio del usuario que paga peaje vs. lo sucedido en el 2024 en el km 44 de la autopista Palín-Escuintla, ya sin peaje. O comparar con lo que se tarda hoy día en moverse de Retalhuleu a Quetzaltenango por la Cito-180, que no hay manera que el gobierno la repare. Los mayores beneficiados son los que pagaran peaje por 30 minutos, que es mejor que a no saber cuánto les costó las dos o tres horas en la CA-2 desde donde se inicia y termina Xochi. Y para los que no quieran pagar peaje ni ahorrar tiempo sigue estando disponible la carretera pública CA-2.
Seguramente el Irtra tendrá más visitantes y los ciudadanos de Retalhuleu y Suchitepéquez tienen la alternativa de movilizarse con más comodidad y seguridad. El gobierno tendrá un problema por resolver, que será el embudo y cola que se hará en el puente Castillo Armas, que se localiza en la CA-2 sobre el río Samalá.
Muchas personas que conozco en Retalhuleu se preguntan cuándo irá a ampliarse el proyecto Xochi a una segunda etapa, ya que se hace necesario agilizar ese movimiento vehicular por el sur de la ciudad de Retalhuleu rumbo a Coatepeque y frontera de Tecún Umán, que también era parte del proyecto fallido de Odebrecht.
La visión que un gobernante debe tener es invertir en carreteras y otras infraestructuras que logren movilizar a las personas, a las materias primas y los productos terminados a través del territorio nacional.
Veamos con cuántos fondos ha contado el CIV desde el año 2000 hasta la actualidad y midamos los resultados. Pongamos atención a lo que invierte el actual gobierno con nuestro dinero en carreteras en todo el país. Exijamos la obra y denunciemos lo que no hagan bien.