Punto de encuentro
Zamora: mil 280 días de prisión arbitraria
Los casos en su contra fueron fabricados para castigar su labor como periodista.
El ensañamiento de María Consuelo Porras Argueta, la fiscal general que está a pocos meses de que termine su período en el cargo, y de algunos jueces y magistrados en contra de Jose Rubén Zamora Marroquín no conoce límites.
Chepe Zamora es un preso político. Exigimos su derecho a defenderse en libertad.
Además de los dos procesos penales que mantienen en prisión arbitraria al periodista y expresidente de elPeriódico, diario que tuvo que cerrar por el acoso y la asfixia económica a la que fue sometido Jose Rubén, su familia dio a conocer el viernes pasado que Porras Argueta interpuso una nueva denuncia en su contra. Esta vez, en su calidad de ciudadana y a través de la Fiscalía de Delitos contra la Mujer, la funcionaria lo acusa de discriminación. “En una audiencia unilateral se fijó la primera declaración para el 30 de abril”, se lee en la Alerta publicada por su hijo Ramón Zamora.
Aunque no se tiene acceso al expediente y probablemente será hasta el día de la audiencia (si es que, como de costumbre, no la declaran bajo reserva) que nos enteraremos de los “argumentos” de Porras Argueta para sentirse “discriminada como mujer”, muy seguramente se trata de otro “caso” para seguir retorciendo y manipulando la ley.
Lamentablemente, se ha vuelto costumbre que figuras públicas (funcionarias, magistradas, diputadas y candidatas) utilicen su condición de mujeres para evitar la fiscalización y entorpecer la labor de los colegas periodistas que realizan publicaciones sobre su accionar público. Es de muy mala leche utilizar herramientas legales que están destinadas a proteger a las mujeres que sufren violencia o discriminación y que son fruto de la lucha legítima de las organizaciones feministas, de las sobrevivientes, las víctimas y sus familias, para fines tan aviesos. Pero no extraña de una fiscal que se ha dedicado a perseguir y criminalizar a actores democráticos y anticorrupción y a favorecer a los corruptos a quienes protege y no investiga.
Jose Rubén lleva más de mil 280 días en detención arbitraria y ha enfrentado tratos degradantes e inhumanos. En el primer caso en su contra, que estuvo plagado de anomalías y violaciones al debido proceso, se anuló la sentencia condenatoria de seis años que se había dictado a partir de meras presunciones y se está a la espera de que se nombre a un nuevo tribunal para repetirlo. En lugar del arresto domiciliario que ya se le había otorgado, Zamora sigue en prisión por las repetidas maniobras del Ministerio Público y de los querellantes.
Pero, precisamente hoy, la Corte Suprema de Justicia celebrará una audiencia para resolver de manera definitiva su derecho a enfrentar ese proceso en libertad y proteger el principio de presunción de inocencia que se le ha violentado en reiteradas ocasiones. Esperamos que los magistrados de la Cámara de Amparos cumplan con lo que dicta la ley y resuelvan conforme a derecho la libertad provisional, que es lo que corresponde.
Sin embargo, queda también por resolverse el segundo caso que enfrenta Jose Rubén en el que se le acusa de los delitos de falsificación y conspiración. El colmo del oprobio es que la Sala Tercera de Apelaciones confirmó que perdió parte del expediente desde julio de 2025 y no ha habido ninguna consecuencia para los responsables. En este proceso, Zamora lleva dos años y 11 meses esperando que se realice la audiencia de la etapa intermedia (en la que se determinará si deberá o no enfrentar juicio) y se conozca la revisión de medida sustitutiva. Su equipo legal presentó el pasado 28 de enero una exhibición personal en contra del Juzgado Segundo que conoce el caso con la finalidad que se ordene su liberación y se realice la audiencia pendiente.
Chepe Zamora es un preso político. Los casos en su contra fueron fabricados para castigar su labor como periodista y aun así les ha hecho frente. Exigimos su derecho a defenderse en libertad.