CONTRASTESDiplomado en primaria
Llegó el momento. La mesa de la contienda primaria que nos dará al candidato presidenciable del Partido de Avanzada Nacional está servida y, a lo sumo, sobrará café que trate de calmar los nervios, o de ponerlos más excitados, de los dos contendientes. Huevos también habrán desayunado hoy domingo. No faltaba más.
Espero que sepan mantenerlos en su lugar para no desvirtuar el resultado de la elección. Que no se le inflen al ganador, ni se le desinflen al perdedor, y perdone el carísimo lector que haya brincado del plato del desayuno dominical a ese otro espacio íntimo y vital donde graciosamente cree el macho tener la fuente de su hombría.
Que los han tenido nadie puede negarlo. Don Oscar para regresar a unas lides que abandonó abruptamente dejando a sus admiradores con un palmo de narices. Hasta rima hay en la frase, rima y verso que no deben repetirse por mucho que se lo hayan aconsejado los fabricantes del disco compacto, el de las estrategias.
Entiendo que no abandonará al PAN si sale victorioso. En tal caso muy ingrato sería olvidar que la arena del ruedo en que últimamente se ha movido y cabalgado, como debe hacerlo por su finca, ha estado supervisada y cuidada por el entusiasmo de quienes aceptaron los despojos de un partido francamente partido en dos.
Y si no ganara la designación primaria, por expresa voluntad de los panistas y no de otros, debería tener aquellos, de nombre igual a los del desayuno, indispensables para aceptar el revés y encontrar un digno acomodo en la cumbre de una agrupación política que no es patrimonio de una sola persona. Esto dicen las primarias.
Don Leonel, a su vez (vuelve la rima), se deja ver por su fortaleza, por una desesperada confianza en sacar a flote la barcaza a punto del irremediable hundimiento. Lo ha logrado, tanto que vuelve a navegar, y con don Oscar a bordo, a enfrentar tempestades y a recalar en el puerto seguro de una elección nunca antes vista.
Tan poco vista que a otros aspirantes al sillón presidencial se les van los ojos tras el embrujo de la primaria, y ya tienen en mente convocar a la ciudadanía entera, con o sin carné, a escoger al presidenciable de la Unión Democrática que, al parecer, es una sola persona. No habrá, pues, sorpresas, dimes y diretes, ni estrategas.
En resumidas cuentas, terrestres nacionales y extraterrestres vecinos, y no tan allegados, estaremos pendientes de quien reciba hoy su diploma por haber superado la primaria. La secundaria y sus segundas materias vienen después. No nos defrauden. Y muestren mejores títulos que los obtenidos por el titular de Finanzas.