EDITORIAL

Los postuladores se sacuden presión

La Comisión de Postulación ha sentado un precedente de saludable independencia en el prolongado y difícil proceso para seleccionar a seis aspirantes para dirigir el Ministerio Público, entre los cuales el presidente Jimmy Morales debe elegir al próximo fiscal general para sustituir a Thelma Aldana.

Fueron minoritarios los votos de quienes buscaban influir para llevar a ese alto cargo a figuras a quienes se les puede señalar de tener intereses oscuros, a diferencia de lo ocurrido en los procesos anteriores, donde la depuración de los aspirantes quedaba en manos de votantes al servicio de estructuras creadas para el manipuleo de esos procesos, muchos de ellos usufructuarios del sistema perverso.

En esta ocasión, en cambio, pesó la exigencia ciudadana por la escogencia de candidatos idóneos, menos sujetos a reproches y más comprometidos con el fortalecimiento del sistema de justicia, y al parecer la mayoría de los representantes de las universidades lograron sacudirse cualquier atadura que orientara su voto en el sentido menos esperado o más negativo.

Por lo menos cuatro de los electores en este proceso se mantuvieron fieles al viejo modelo, pero al quedar en minoría fue irrelevante su voto porque pudo más el compromiso del resto de comisionados para formar una nómina más idónea y enviarla al presidente, de quien se espera que elija a alguien que pueda darle continuidad a las tareas del MP.

Sin embargo, esta preselección de finalistas al más alto cargo para la persecución criminal tampoco debe verse como una garantía de independencia. Poderosos intereses, cada vez más restringidos al terreno de los políticos, harán sus últimos esfuerzos por tratar de frenar la lucha contra la corrupción y la impunidad, porque muchos de sus representantes están con la camisa levantada.

La Comisión de Postulación ha cumplido de manera satisfactoria con esta etapa y los votos minoritarios de los representantes de las viejas estructuras quedarán más bien como anécdotas de un proceso en el que se ha demostrado que la fortaleza de las instituciones descansa sobre las acciones honestas y responsables de sus representantes, en lo cual desentonaron el Colegio de Abogados y el Organismo Judicial.

Existe otro parámetro que permite validar lo actuado por la Comisión de Postulación, y es la reacción de sectores recalcitrantes que sin duda esperaban que continuara el manoseo de la justicia, lo cual parece haber frustrado sus esperanzas, como lo dejaban ver ayer sus numerosas y hepáticas reacciones en las redes sociales, pues también se debilita esa conflictividad de la que han hecho un modus vivendi.

Por suerte, esas son voces que cada vez suenan menos en esta larga jornada contra la corrupción y ahora corresponde que el presidente de la República le dé continuidad a esos esfuerzos. Ese margen de maniobra que le queda al mandatario debe ser aprovechado con una interpretación adecuada de la actual coyuntura y para hacerlo tiene un listado de candidatos que incluso podrían contribuir al fortalecimiento de su imagen presidencial, para lo cual solo necesita apartarse un momento de las malas influencias. Lo contrario solo profundizaría el deterioro gubernamental.