Pluma invitada

Dar valor a los subproductos del café

El subproducto mayoritario generado durante el proceso en el beneficio es la pulpa.

La producción de café en Guatemala se estima que llegue a 3.26 millones de sacos de 60 kilogramos, o sea 195,600 toneladas métricas para la próxima cosecha 2026-2027, con un aumento de área de 345,000 hectáreas sembradas y con híbridos tolerantes a la roya. Arábiga continúa dominando en un 96% de la producción, siendo un 81% de grano estrictamente duro de alta calidad, característica que lo asocia a precios altos en el mercado internacional. El resto de la producción es Robusta. De manera que el futuro inmediato es positivo.

Evidencia científica ha comprobado que el efluente daña la flora y fauna.

El subproducto mayoritario generado durante el proceso en el beneficio es la pulpa, aproximadamente un 0.67%, y se estima que por tonelada café producido se descartan 0.5 toneladas de pulpa. Lo anterior significa que en el beneficiado anual en el país se acumulan 97,800 toneladas de pulpa. Como es sabido, Guatemala tiene más 3,500 unidades de producción distribuidas en la mayoría de departamentos, unidades que difieren enormemente en su capacidad productiva diaria y su tecnificación. No poseo datos confiables del destino principal de dicho subproducto, pero creo que es un problema complejo digno de atender.

El procesamiento en el beneficio húmedo emplea cantidades apreciables de agua, en los pulperos y en el lavado del café fermentado, es decir, en el correteo, alrededor de los 40 litros por kilogramo procesado. En la cosecha se estarían descartando 7.824,000 metros cúbicos, los cuales, en su mayoría, se descargan en aguas superficiales. Evidencia científica ha comprobado que el efluente daña la flora y fauna y es tóxico para animales y humanos.

La situación descrita es preocupante y pienso que este es el momento adecuado para darle valor a los subproductos, de manera que se logre una producción de café sostenible dentro de los principios de la economía circular. Países productores vecinos han puesto en marcha acciones en ese sentido para evaluar las mejores opciones, las cuales dependerán de las circunstancias locales.

En la literatura científica reciente investigadores han publicado la producción de etanol de diferentes subproductos, varios de ellos de la pulpa específicamente. Al mismo tiempo, diversos tratamientos se han propuesta para los efluentes líquidos, el producido en el pulpeo húmedo de la pulpa y en el efluente de los tanques de fermentación, o sea, en el correteo.

Dado el hecho de que en el país existirá una demanda de etanol para ser mezclado con gasolina, resultaría obvio pensar que podría producirse en el futuro mediato etanol en forma competitiva en beneficios tecnificados, mejor si existen varios de ellos formando un polo productor.

Propongo una propuesta en una forma descriptiva para plantear el problema con el objetivo que origine inquietudes en el sector productivo y que sirva de base para futuras discusiones.

Propuesta: Luego de separar flotadores en el sifón, cuya agua debe circularse, el café cereza debe entrar a un pulpero operado en forma seca. Se obtendrán, el grano con mucílago y pulpa con la humedad original. Continuando con el proceso tradicional, la remoción del mucilago se hará en los tanques de concreto habituales, mejor si se hace con la adición de microorganismos, innatos en el propio café del beneficio, que modifican el aroma. Terminada la fermentación, en donde los carbohidratos presentes se transformaron principalmente en ácidos grasos de cadena corta, los cuales disminuyen el pH, el grano debe lavarse en cribas rotatorias empleando un mínimo de agua, la cual debe circularse. Finalmente el grano debe secarse en los patios de forma tradicional. De esta manera se estaría disminuyendo en forma drástica el empleo de agua en el beneficio. Por otra parte, la pulpa separada en los pulperos deberá aprovecharse para producir etanol y metano. Debe invertirse en una prensa continua de tornillo la cual producirá dos productos, un jugo conteniendo los compuestos solubles, y un residuo de cáscara rica en lignocelulosa. El jugo debe de contener alrededor de 20% de compuestos fermentables, de manera que pueda fermentarse en tanques abiertos con levaduras productoras de etanol y así garantizar una concentración de etanol entre 7 y 8% en peso. Para minimizar la contaminación bacteriana conviene ajustar el pH del jugo alrededor de 4.5. Por otro lado, la cáscara de la pulpa debe mezclarse con el efluente de los tanques de fermentación y con una lechada de cal para neutralizar el pH, y alimentarse en forma continua a una fosa de cemento de poca profundidad recubierta con plástico para recuperar el biogás producido. El biogás suministrara la energía para concentrar en un evaporador la solución de etanol lo más posible, de tal forma que pueda enviarse a las destilerías locales para producir el etanol deshidratado. Este proceso de generar biogás ya es operado comercialmente y con éxito por la industria del aceite de palma. La propuesta debe discutirse y mejorarse para luego hacer un estudio técnico económico de varias alternativas de diseño. Es pertinente indicar que al existir un polo de beneficios muy cercanos, los residuos de los mismos deben procesarse en forma conjunta. Esto permitirá aumentar la escala de producción y consecuentemente bajar los costos operativos. Por supuesto, es de conocimiento que la cosecha de café se desarrolla cada año en un periodo de tiempo únicamente, el cual será distinto de acuerdo a la altura de las plantaciones.

ESCRITO POR:

Carlos Rolz Asturias

MSc en Ciencias de la Ingeniería Química de la Universidad de California, Berkeley. Fue fiduciario del Grupo Educativo del Valle y director del Instituto de Investigaciones de la UVG.