Revista D

Herman May es un cantante polifacético

Los primeros pasos de Herman May en el mundo del espectáculo se dieron cuando aún estaba en el colegio, y desde entonces su vida ha transcurrido debajo de los reflectores. Del mundo de la farándula ha obtenido buenos amigos, relaciones de pareja y miles de experiencias que relatar.

Herman May sigue acompañándose con su guitarra.

Herman May sigue acompañándose con su guitarra.

En sus años de universidad participó junto a Sergio Iván de León y otros compañeros, en festivales estudiantiles, representando a Guatemala en Honduras y Costa Rica.

A la pequeña pantalla
El cantante recuerda que fue su madre quien lo alentó a participar en el programa Campiña, que se transmitía por la televisión local y que buscaba a jóvenes talentos mediante concursos, similares a los segmentos que hoy se transmiten a través de la pequeña pantalla.
Como todos los demás participantes, Herman hizo una larga cola para audicionar frente a Jorge Méndez —conductor del programa— y el grupo Campiña, a quienes convenció al cantar acompañado de su guitarra.
Después de haber superado los retos que le representaba interpretar géneros distintos a la balada, completó los requerimientos y egresó con el primer lugar de la rama masculina.

Cuarteto
Más tarde, junto a Mayra Rossell, Paty May y Sergio Iván integró el célebre grupo Madrigal. Luego de haber ganado el concurso local, asistieron al Festival OTI de la Canción, en 1980, y representaron a Guatemala en Argentina.
“Recuerdo que al regresar nos recibieron con gran entusiasmo. El alcalde nos felicitó personalmente y, en mi colonia, un vecino cerró la calle y contrató una marimba para celebrar”, relata May.
Pero el grupo duró apenas unos años. Luego Paty se enamoró y se casó, y Sergio Iván decidió viajar a México para hacer carrera, así que Herman consideró probar suerte como solista.

La balada romántica
“La música de nuestro tiempo era distinta, no todo era romanticismo; también incluía mensajes de motivación para alentar a los jóvenes a vivir plenamente. “Si me tocas suave y dulcemente, si me miras y me sonríes, si me escuchas algunas veces antes de hablar tú, yo creceré”, canta May al tiempo que evoca esa época.
Cuenta que, además, los cantantes de aquellos años colocaban algunos de sus temas en las radioemisoras del país, aunque afirma que el camino de la música nacional siempre ha sido cuesta arriba.
May considera que la vida nocturna, hace algunas décadas, era más frecuente y con un horario extendido. “Mi segundo show solía estar programado para las 2 de la mañana, y el espectáculo se combinaba con música bailable”, agrega.

Con la orquesta
Luego de impulsar su carrera como solista, y otras veces cantando con su esposa de aquel entonces, Cherokee, en 1987 se unió a la orquesta de Bob Porter.
“Con la orquesta viajé a Estados Unidos para participar en festivales de jazz. Bob hacía arreglos maravillosos con música guatemalteca adaptada al dixieland jazz, lo que resultaba un verdadero éxito”, asegura May.
Como integrante de la Paco Gatsby Band, que era el nombre que la banda utilizaba para presentaciones en ese tipo de festivales, participó como vocalista por más de dos décadas en el Sacramento Jubilee Festival, hasta el 2009. “Muchos nos conocían como los Pacos, pero con el tiempo ya nos identificaban por nuestros nombres. El éxito nos valió para ser invitados a otros festivales en distintos estados de la Unión Americana y Canadá”, resalta.
Además de seguir siendo el vocalista de la banda de Bob Porter, ahora promueve un coro de jovencitas que hará su debut en los escenarios nacionales durante la época navideña. “El grupo ya grabó varios temas y estamos muy entusiasmados, no solo porque en el coro participa mi hija menor, sino porque todas las integrantes tienen una bella voz”, refiere May.

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