Revista D

Carol Zardetto, una escritora polifacética

La ganadora del premio Monteforte Toledo 2004 prepara dos libros que publicará el próximo año.

Por FRANCISCO MAURICIO MARTÍNEZ

<p>Escritora Carlos Zardetto</p>
Escritora Carlos Zardetto

Carol Zardetto es una polifacética escritora que ha incursionado en distintos géneros literarios y artísticos. Su primera novela, Con pasión absoluta, ganó el premio Monteforte Toledo en el 2004.

Su espíritu creador ha sido enriquecido por los distintos caminos que la vida le ha permitido avanzar. Es abogada y también licenciada en Letras. Fue directora y consultora de proyectos de transparencia y fortalecimiento y combate de la corrupción de organismos internacionales, viceministra de Educación (1996) y cónsul general de Guatemala en Vancouver, Canadá (1997-2000).

En la actualidad, ¿qué hace?

Estoy en el proceso de revisión, antes de publicar mi segunda novela —Nueva York benevolente—, que gira en torno al racismo en Guatemala. Estoy escribiendo otra novela, que se llama La noche de las ranas, que se basa en una experiencia que tuve en Cuba.

¿Por qué el nombre de Nueva York benevolente?

Porque nuestra incapacidad de ver a los otros, debido al racismo, es tan fuerte que nos impide darnos cuenta de la realidad indígena. Nuestras miradas están tan bloqueadas en este país que mi personaje tiene que ir a una librería de Nueva York para encontrarse con la realidad que vive un país indígena.

¿Y La noche de las ranas?

La estoy escribiendo a partir de una experiencia que viví cuando filmé un documental en Cuba. Trata de la compleja realidad de la isla ahora que han caído los dogmas que dominaron el mundo durante mucho tiempo —capitalismo y socialismo—, y cómo todo eso está entrando en una etapa de desprestigio y desmoronamiento.

La Tatuana será mi cuarta novela. Escribí un libreto para una ópera que aún no se ha puesto en escena, y con ese material voy a elaborar una indagación más profunda sobre la condición de la mujer durante la Colonia en Guatemala.

¿Sus novelas las ubica dentro de alguna corriente?

No. La primera novela que escribí —Con pasión absoluta— tiene que ver con la reconstrucción de la memoria histórica, y se da un cruce entre biografía e Historia. En la novela que acabo de terminar, la temática es el racismo. Así que yo no me ubicaría específicamente dentro de una corriente. En mi libro de cuentos hay muchos de literatura fantástica; me interesa la Literatura en toda su amplitud.

¿Qué elemento de su novela considera que le permitió ganar el premio Monteforte Toledo en el 2004?

Creo que lo fundamental de esa novela es que es honesta. Fue escrita de una manera muy visceral, lo cual en la literatura, creo, cuenta mucho, porque está escrita desde el cuerpo, no solo desde la cabeza. Yo no tenía una propuesta que quería meter en una novela, sino al revés. La novela me llevó a un resultado, porque estaba escrita desde las vísceras.

¿Cuál fue su punto de partida para escribir esta obra?

Una tarde de lluvia, en la Avenida de La Reforma, me empapé. Sentí todo el olor del trópico. Había vivido mucho tiempo fuera de Guatemala, y ese olor me despertó memorias, sobre todo de la infancia, y esa necesidad de comprender a esa Guatemala con la que me vine a encontrar.

¿Mucha sensibilidad?

Yo creo que la Literatura pasa por todos los sentidos. La Literatura no es un intento exclusivamente racional, ni exclusiva del lenguaje; es sensorial.

¿Y sus cuentos de qué tratan?

Es un proceso muy lúdico, porque me gustaban mucho las imágenes de las cartas del tarot, entonces pensé en escribir un cuento con cada una de las 21 cartas. Creí que era un ejercicio lúdico agradable, y terminé encontrándome con que detrás está toda la formulación de los arcanos, que son como matrices de pensamiento humano y, entonces, terminó siendo un proceso más profundo de lo que me había imaginado.

¿Qué diferencia encuentra entre escribir un cuento y una novela?

Los cuentos son muy difíciles, no son más fáciles de escribir que las novelas; son diferentes. El cuento tiene una gran complejidad, porque en un gesto una tiene que transmitir un universo. El gesto de este ser humano me tiene que remitir a todo el mundo de donde este ser humano viene. Es un trabajo de síntesis complicado. La novela tiene el problema de tener que construir ese mundo en palabras.

También ha escrito para cine.

El cine es otra forma narrativa, no está distanciado para nada de la Literatura, lo que pasa es que utiliza otros medios, para narrar. En el cine el escritor tiene que aprender a manejar las imágenes como lenguaje, esa es la única diferencia, pero la estructura narrativa es la misma.

¿Cómo maneja el tiempo en sus novelas?

Con pasión absoluta es un ejercicio muy artificioso del tiempo. Aquí hay toda una elaboración sofisticada del tiempo. Es como un manejo en espiral, por decirlo de alguna manera, y me gustó mucho ese ejercicio; pero Nueva York benevolente es un tiempo completamente lineal. Creo que cada obra pide su forma.