Evolución, no concesión

Editorial

Todavía quedan mentes retrógradas para las cuales la mujer está detrás, debajo, sometida al hombre, un pensamiento que no solo es rebatible, sino totalmente absurdo y hasta deleznable a la luz de los enormes aportes en ciencia, política, artes, industria, comercio, creatividad e incluso en la vida cotidiana, generados por las mujeres a lo largo de la historia. Todos los prejuicios y conceptos discriminatorios hacia cualquier mujer tienen un error de principio: de ellas proviene la vida, su gestación y alumbramiento, por lo cual, no solo es insensato, sino ilógico querer restar importancia a su papel en el desarrollo de la humanidad, la transmisión de la cultura y la continuidad de los grandes valores que sostienen la civilización.

¿Por qué no abrieron la puerta?

Opinión

El pasado jueves 29 de noviembre, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) presentó el informe “Las víctimas del Hogar Seguro Virgen de la Asunción: Un camino hacia la dignidad”.

Nosotras en paz, de la calle a la cama

Opinión

“¿No son lo mismo igualdad y equidad?” pregunta una joven universitaria. “¿Qué pasa si tú y dos amigas más van a un concierto y no pueden entrar porque se agotaron las entradas, así que deciden verlo desde fuera, tras una pared, pero tú, por ser más alta lo ves todo perfectamente, mientras tus otras dos amigas no alcanzan a verlo bien desde allí?”, respondo. Y pregunto más: “¿qué pasa si tu mamá y la señora que le vende tortillas escriben mal una misma palabra? ¿A quién corregirías?” Y responde: “en el primer caso, yo vería todo bien pero mis amigas no, así que seguro buscaríamos un lugar desde donde todas lo viéramos igual. En el segundo, corregiría a mi mamá de plano, porque se supone que ella estudió bien su idioma”.

Un mundo distante

Opinión

Una importante cuota del retraso político, social y económico de la mayoría de países latinoamericanos se debe a la marginación de las niñas y, por consiguiente, de mujeres adultas cuya historia de discriminación y falta de oportunidades para educarse marca su impronta en los sectores más pobres de nuestro continente. Esta es una realidad demostrada en innumerables estudios y gruesos informes de expertos; estudios e informes que solo llegan a manos de otros expertos y cuyo destino final es ser engavetados por los funcionarios de turno. De ese modo, sin mayores trámites y con el propósito de mantener el control de un sistema depredador e inhumano, los políticos encargados de los despachos oficiales deciden truncar el destino de esa cuota humana de talento, capacidades y perspectivas, ante la indiferencia colectiva.