Pérez Batz, quien murió baleado la tarde del sábado último, fue homenajeado por el Concejo en el edificio municipal. El féretro fue llevado por calles de la aldea y se hacían paradas en las casas de familiares más cercanos —hermanos, tíos, y sus padres—, para luego ser llevado al cementerio local.
Durante el homenaje póstumo, el alcalde Amílcar Alvarado repudió el hecho de violencia que enlutó al municipio y pidió resignación a la familia por la irreparable pérdida.
Familiares pidieron justicia por la muerte de Pérez Batz y esperan que el crimen sea resuelto para devolverle la tranquilidad a la comunidad, que se volcó de lleno para despedir al funcionario, quien además era un reconocido comerciante y empresario local.
El concejal fue asesinado en las afueras de dos negocios de su propiedad, ubicados en la carretera entre Madre Mía y el área urbana del municipio.