Vida

Las abuelas y el elote

Tradición oral.

En algunos pueblos todas las mujeres eran felices, trabajaban moliendo nixtamal y elote para preparar sus alimentos todos los días.

Pero de repente un vecino del pueblo compró una máquina de moler muy extraña.

Varias mujeres llevaron a moler elote en la máquina. La sorpresa para las mujeres fue que en el momento de moler el elote lloró, habló e hizo la voz de una anciana.

En esa primera vez que llevaron el elote al molino, al regreso a casa, se les presentó en el camino una pequeña niña de vestido y les dijo: por qué me hacen esto, yo estoy muy triste, me duele mucho todo el cuerpo, dijo la niña.

La niña que se presentó ese día fue el nawal del elote. Desde entonces, las abuelas aconsejan a las hijas que nunca lleven el nixtamal al molino.

Centro Maya Saqb´e/ compilador Juan Ajanel ramos (15 años).