Vida

Arte y chamanismo (II)

Situémonos en París en 1965. En la galería ?Art inuit?, un hombre con el rostro cubierto de láminas de oro y miel arrulló a un animal muerto, una liebre, luego se levanta y le susurra algo al animal, da una vuelta al recinto y se sienta de nuevo.

A pesar de la gran cantidad de público todos están silenciosos. Este hombre es Joseph Beuys la finalidad del ritual es ?cómo explicar la pintura a una liebre muerta?. Lo que deseaba el artista era demostrar que un ritual auténtico debe liberar las pulsaciones de energía y crear lo que él llama Contra -imagen. J. Beuys siendo aviador del ejercito alemán en la Segunda Guerra Mundial, su avión fue abatido teniendo la suerte de caer cerca de la tribu siberiana en donde fue curado por el Chaman e iniciado al chamanismo.

Años más tarde, siendo un artista de prestigio vio en este acontecimiento una especie de redención. Ciertamente, Beuys no es el único artista que ha deseado reanudar con los orígenes mágicos del arte. Kandinsky y Mondrian fueron influenciados por doctrinas teosóficas, veían estos dos artistas en la abstracción, un medio para entrar en contacto con fuerzas invisibles.

Para el grupo de los surrealistas, el artista es un ?vidente? y su lugar está al lado de la magia. Estos artistas ?médium? o ?visionarios?, tratan de denunciar la ruptura que existe entre el hombre y la naturaleza. El arte entonces debe de ser un ?instrumento? de participación místico en unión con las fuerzas del cosmos.

Beuys se dice ?Chaman?, y proclama: ?si el chamanismo es un punto en el pasado, él también nos indica muchas posibilidades para el futuro?. Otro pintor Yaes Klein, tal vez menos radical se declara como catalizador de fuerzas cósmicas, en donde lo prioritario consistía en circunscribir su sensibilidad inmaterial.

Continúa el martes 4 de junio.

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