Vida

Concebidos con el corazón

Tomar la decisión de adoptar a un niño o niña debe analizarse a profundidad, tomando en cuenta que es un compromiso de por vida y en el que debe existir una disposición de entregar amor de manera incondicional.

La psicóloga Sofía Quesada de Fonseca habla de las implicaciones de una adopción.

La psicóloga Sofía Quesada de Fonseca habla de las implicaciones de una adopción.

“No es la carne ni la sangre, sino el corazón lo que nos hace padres e hijos”, dijo el economista estadounidense ganador del Nobel en el 2013, Robert J. Schiller.

De acuerdo con la psicóloga educativa y asesora educativa familiar, Sofía Quesada de Fonseca, quien estuvo ayer en El Consultorio, que se transmite por www.prensalibre.com, las parejas que deciden adoptar, principalmente aquellas que lo hacen tras no haber podido concebir, deben estar preparadas a todo nivel para evitar que los sentimientos de frustración o culpa se interpongan en este proceso y afecten la dinámica familiar.

“Las parejas deben estar preparadas psicológica, emocional, familiar y económicamente”, refirió Quesada de Fonseca, quien recordó que este es un compromiso en el que no hay marcha atrás y en el que al nuevo miembro de la familia se le deben brindar las oportunidades materiales y afectivas que, posiblemente, no hubiera tenido en otras condiciones.

Positivo

“La palabra adopción tiene connotaciones negativas, cuando no debería de ser así. Adoptar es algo que debería de ser natural y positivo. De hecho, se recomienda que los niños sepan que son adoptados y esto se aborde de una manera natural, ya que es una acción positiva en la que al menor se le está dando amor y oportunidades”, señaló la psicóloga.

La forma como se aborde el tema será distinta, dependiendo la edad del hijo o hija adoptada, pero la edad ideal o apropiada es alrededor de los seis años. Además, es mejor que lo sepan por sus padres y no por terceras personas. “Los niños a esta edad entienden las cosas de forma muy natural. Si se les explica de esta manera, su comprensión será mejor. Hay que darle esa connotación positiva a la palabra adopción y explicarle que el hecho de que él esté en nuestras vidas es lo más precioso y valioso que nos ha pasado, y que hubiera sido exactamente el mismo amor si hubiera sido concebido de manera natural”, resaltó Quesada.

Hay muchos casos en las que el niño o niña adoptada tiende a ser sobreprotegido, lo cual, de acuerdo con Quesada, es un error, ya que no permite que este desarrolle todas sus capacidades y su potencial.

“Esta sobreprotección puede ser derivada de sentimientos de culpa o de ver al niño como ‘pobrecito, es adoptado’. Esto solo le envía el mensaje de que no tiene suficientes capacidades para hacer las cosas o que siempre se le resolverá aquello que le cuesta, y eso lo limitará”, refirió la experta. Añadió que este niño debe ser tratado exactamente de la misma manera que un hijo concebido de manera natural. Se le deben poner reglas, límites, disciplina y hasta obligaciones. El trato no debe ser diferente bajo ninguna circunstancia.

Importante

Algunos consejos:

Antes de adoptar a un hijo se debe estar psicológica y económicamente preparados. La pareja debe pasar por un proceso en el que solucionen cualquier conflicto que puedan tener.

Es importante que el menor sepa la verdad sobre su adopción.

Involucrar a  la familia para que estén enterados y traten al niño como un miembro más.

Los menores tratarán  al pequeño adoptado igual que a sus demás hermanos,  en la medida que vean que sus padres así lo hacen.

 Se le debe criar de la misma manera como se haría o se hace con un hijo biológico.

Asegurarse de que se le podrá dedicar tiempo y amor.

Considerar y analizar bien la edad de adopción del pequeño.

Consecuencias

Posibles problemas

Los niños adoptados un poco mayores (de 2 años en adelante)  pueden desarrollar temores. Uno de los más comunes es el miedo a que  sus padres adoptivos lo vayan a dejar, lo cual lleva a  terrores nocturnos y  ansiedad cuando los padres se van. En el área conductual, también pueden presentar problemas de aprendizaje o  déficit de atención, para lo cual es ideal buscar ayuda profesional.

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